Las causas más frecuentes de impotencia vascular son: diabetes, hipertensión, aumento del colesterol, tabaquismo, y enfermedades cardiovasculares. En estos varones con factores de riesgo cardiovascular, la disfunción eréctil puede ser el primer síntoma “centinela” de enfermedad cardiovascular que progresará con el tiempo. En estos hombres es necesario tratar los problemas de erección y es muy importante corregir estos factores de riesgo vascular que pueden desencadenar un evento cardíaco o vascular más grave.

La edad de afección y la edad de consulta es muy variada. Pero dentro de cada gran grupo etario podemos hablar de diferentes causas. Generalmente los pacientes jóvenes van a presentar en la mayoría de los casos, trastornos de origen psicosexual. Los pacientes que rondan los 50 y 60 años, el síndrome metabólico. Y los pacientes mayores a 60, la andropausia.

Impotence is a common problem among men and is characterized by the consistent inability to sustain an erection sufficient for sexual intercourse or the inability to achieve ejaculation, or both. Erectile dysfunction can vary. It can involve a total inability to achieve an erection or ejaculation, an inconsistent ability to do so, or a tendency to sustain only very brief erections.
Everything you need to know about chlamydia Chlamydia is the most common STI in the United States, yet most people do not experience obvious symptoms. Chlamydia affects men and women and can harm the reproductive systems, sometimes permanently. Find out about the causes and symptoms of chlamydia, as well as what the best treatments are and how to get screened. Read now
The Latin term impotentia coeundi describes simple inability to insert the penis into the vagina; it is now mostly replaced by more precise terms, such as erectile dysfunction (ED). The study of erectile dysfunction within medicine is covered by andrology, a sub-field within urology. Research indicates that erectile dysfunction is common, and it is suggested that approximately 40% of males with erectile dysfunction or impotence, at least occasionally.[35] The condition is also on occasion called phallic impotence.[36] Its antonym or opposite condition is priapism.[37][38]
Tadalafilo (Cialis®) y Vardenafilo (Levitra®). Dos fármacos de la misma familia del sildenafilo (inhibidores selectivos de la fosfodiesterasa tipo 5). Vardenafilo es el nombre del segundo medicamento para la disfunción eréctil aprobado para su uso y comercialización en Europa y Estados Unidos. Al igual que el sildenafilo, se administra por vía oral. A pesar de que en líneas generales su actuación sea muy similar, el vardenafilo ha sido el tercer fármaco para la disfunción eréctil en llegar al mercado internacional. Al igual que el sildenafilo y el vardenafilo, el tadalafilo3​ mejora la circulación al relajar los músculos que rodean el pene para lograr que sus vasos sanguíneos se dilaten. Sin embargo, Cialis presenta una característica diferencial frente a Levitra y Viagra. Su rapidez de actuación y la duración de sus efectos hacen de esta pastilla un tratamiento de referencia en esta materia, en competencia directa con Viagra. El tadalafilo puede durar hasta 36 horas en el organismo. Además de las dosis de 10 y 20 miligramos, también está disponible en pastillas de 5 mg bajo el nombre de Cialis diario. Tanto el vardenafilo4​ como el tadalafilo son susceptibles de provocar reacciones adversas en el organismo. Las pruebas de laboratorio han revelado, entre los efectos secundarios más frecuentes, los dolores de cabeza, el malestar o la acidez estomacal, las náuseas o el rubor. Rara vez se han constatado otras consecuencias de mayor envergadura como erecciones de más de 4 horas (priapismo), problemas de visión, inflamación de distintas zonas del cuerpo, desvanecimientos y dificultades para respirar o tragar.
Esas drogas no deben ser usadas sin supervisión médica, no sólo por los riesgos de los efectos adversos, sino también porque sin una completa evaluación pueden resultar ineficaces. Si el paciente presenta, por ejemplo, deficiencia de la testosterona, el uso exclusivo de Viagra no resolverá su problema. Si el problema es de orden vascular, el aumento de óxido nítrico no siempre resultará.
Hay una causa común en nuestra sociedad actual que es la “inactividad sexual”. Sin que exista ningún trastorno orgánico ni psicógeno, el individuo, por razones diversas, va distanciando progresivamente su actividad sexual, lo que va a afectar a las distintas fases de la respuesta sexual: deseo, excitación, orgasmo y satisfacción, causando frecuentemente anorgasmia femenina o impotencia masculina.
La erección nocturna del pene es un fenómeno normal que ocurre durante el sueño profundo y no está relacionada a la existencia de sueños eróticos. Este tipo de erección se inicia en la adolescencia y persiste durante buena parte de la vida. La presencia de erecciones nocturnas normales en hombres con disfunción eréctil indican que dicha disfunción puede tener una causa psicológica. En cambio, los hombres que no presentan erecciones ni siquiera durante el sueño normalmente tienen algún problema orgánico. Hombres con dificultades para alcanzar niveles de sueño profundo también pueden presentar este tipo de erección.
Este artículo sobre la impotencia o disfunción eréctil actualizado en mayo de 2018 por el Dr. Luis Rodríguez-Vela, Director del Instituto de Urología y Medicina Sexual y Profesor de Urología de la Universidad de Zaragoza. En 1992 realizó un Fellow (máster) en Boston University (USA) y tuvo ocasión de formarse en todos los aspectos de la sexualidad e infertilidad masculina. Desde entonces ha visitado, diagnosticado y tratado a miles de varones con disfunción eréctil.
Diabetes is an example of an endocrine disease that can cause a person to experience impotence. Diabetes affects the body’s ability to utilize the hormone insulin. One of the side effects associated with chronic diabetes is nerve damage. This affects penis sensations. Other complications associated with diabetes are impaired blood flow and hormone levels. Both of these factors can contribute to impotence.
1. Historia clínica. Interesa recoger la información sobre problemas médicos actuales y previos, medicamentos que se estén tomando y antecedentes de problemas psicológicos (estrés, ansiedad, depresión). El médico también requerirá antecedentes sexuales -inicio de la DE, frecuencia, calidad y duración de cualquier erección, etc.- e investigará la motivación para el tratamiento y las expectativas del paciente. En ocasiones puede ser apropiado entrevistar a la pareja sexual del varón con DE
This content is provided as a service of the National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases (NIDDK), part of the National Institutes of Health. The NIDDK translates and disseminates research findings through its clearinghouses and education programs to increase knowledge and understanding about health and disease among patients, health professionals, and the public. Content produced by the NIDDK is carefully reviewed by NIDDK scientists and other experts.
El 10-30% de hombres presentan problemas de erección, fundamentalmente a partir de la 5ª década de la vida. La erección es de una gran complejidad dado que depende de una gran cantidad de factores que actúan a diferentes niveles (pene, médula espinal, cerebro). La disfunción eréctil (impotencia) se define como la persistente incapacidad para conseguir o mantener una erección de suficiente calidad como para poder mantener una actividad sexual de forma satisfactoria. La erección puede hallarse afectada por una gran cantidad de problemas o enfermedades: psicológicas, vasculares, neurológicas, farmacológicas, etc.
A veces no es posible retirar el medicamento ni sustituirlo por otro, o bien no es suficiente su retirada para que la función eréctil se restablezca. En estos casos la utilización de un tratamiento sintomático para la disfunción eréctil es algo apropiado. No debe retirar la toma de un fármaco prescrito por su médico sin consultárselo, aunque usted sospeche que es el causante de su disfunción eréctil. De la misma manera, el consumo de tabaco, alcohol y drogas de abuso (cocaina, heroína,…) pueden también producir disfunción eréctil.
La colocación de una prótesis requiere una intervención quirúrgica para colocar unos dispositivos en el pene y en el escroto. Los dispositivos de la prótesis quedan en el interior del organismo y cuando el paciente lo desea activa la prótesis consiguiendo una excelente erección. Cuando finaliza la relación sexual, la prótesis puede desactivarse y volver al estado de flacidez.
La impotencia es la inhabilidad del pene de obtener una erección lo suficientemente firme para poder penetrar la vagina. Esto puede ser dividido en partes como tener una erección al principio, y después pérdida de la erección antes de producir la eyaculación. La frecuencia de la erección es muy variada y depende de la edad. Un hombre de 18 años puede tener hasta 20 erecciones en una noche, pero uno de 80 años puede tener una cada 6 meses. De modo que la frecuencia no necesariamente indica un problema de impotencia.
Además de los tratamientos referidos, el asesoramiento con un psicólogo o psiquiatra y la terapia de pareja son también muy importantes, pues ayudan a tratar otros problemas como miedos e inseguridades que puedan existir y que estén también contribuyendo al problema. La psicoterapia también se indica en estos casos para ayudar a tratar el estrés, la ansiedad y la depresión.
El sildenafilo: Conocido como Viagra, actúa aumentando el flujo sanguíneo en el pene siempre en presencia de estimulación sexual. Debe tomarse una hora antes de empezar la actividad sexual y  su efecto dura hasta 5 horas. Puede provocar efectos secundarios como dolor de cabeza, sofocos, trastornos gastrointestinales o visuales. No pueden tomarla hombres que sufran retinitis pigmentosa o que estén tomando nitratos (al igual que el resto de tratamientos). Al igual que el vardenafilo, su efecto se puede ver afectado si se consumen alimentos ricos en grasa.
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