Con menos frecuencia se da en enfermedades del cerebro, como Parkinson, Alzheimer, trombosis y embolias cerebrales. También las alteraciones de la médula espinal, como la hernia de disco, fracturas de columna vertebral con daño medular. Las personas que han sido tratadas quirúrgicamente por cáncer de próstata, colon o recto, también pueden padecer disfunción eréctil.

Es muy importante realizar un rápido diagnóstico de la disfunción eréctil, tanto por la mejora de la calidad de vida de los hombres y sus parejas, como por la posibilidad de que se trate de un síntoma de otras enfermedades (hipertensión arterial, diabetes...). Lo más urgente es ponerse en manos de un médico que enfoque el trastorno correctamente, realice los exámenes necesarios, diagnostique sus causas, recomiende el tratamiento apropiado o, según el caso, lo remita a un especialista. El proceso de evaluación diagnóstica consiste en un repaso de la historia clínica y sexual del paciente, valoración psicosocial y exploración física. Un último detalle: en el contacto con el médico es recomendable utilizar un vocabulario sencillo y expresarse con naturalidad, ya que el doctor está tan acostumbrado a escuchar problemas similares que será la mejor forma de que nos ayude.
A veces no es posible retirar el medicamento ni sustituirlo por otro, o bien no es suficiente su retirada para que la función eréctil se restablezca. En estos casos la utilización de un tratamiento sintomático para la disfunción eréctil es algo apropiado. No debe retirar la toma de un fármaco prescrito por su médico sin consultárselo, aunque usted sospeche que es el causante de su disfunción eréctil. De la misma manera, el consumo de tabaco, alcohol y drogas de abuso (cocaina, heroína,…) pueden también producir disfunción eréctil.
Causes of impotence are many and include heart disease, high cholesterol, high blood pressure, obesity, metabolic syndrome, Parkinson's disease, Peyronie's disease, substance abuse, sleep disorders, BPH treatments, relationship problems, blood vessel diseases (such as peripheral vascular disease and others), systemic disease, hormonal imbalance, and medications (such as blood pressure and heart medications).
A useful and simple way to distinguish between physiological and psychological impotence is to determine whether the patient ever has an erection. If never, the problem is likely to be physiological; if sometimes (however rarely), it could be physiological or psychological. The current diagnostic and statistical manual of mental diseases (DSM-IV) has included a listing for impotence.

Existen muchas patologías y condiciones que pueden ser causa de impotencia o constituir factores de riesgo para la misma: diabetes, hipertensión arterial, alteraciones de los lípidos (colesterol, triglicéridos), tabaquismo, tratamiento farmacológico (antihipertensivos, antidepresivos, hormonales, etc.). Está bien demostrado que los problemas de erección pueden ser el primer síntoma de enfermedades importantes para la salud general ( cardiopatías, diabetes, etc.) que pueden ser detectadas al realizar un estudio adecuado. El médico de atención primaria, el especialista que trata enfermedades que pueden originar esta patología o el especialista en disfunción eréctil deben determinar las causas tanto físicas como psíquicas que la originan , las posibles enfermedades asociadas y detectar problemas que puedan presentarse en el futuro. El éxito en el estudio y tratamiento de la impotencia se basa en la colaboración coordinada de diferentes profesionales sanitarios expertos tanto en los aspectos clínicos como en los diagnósticos.
Las situaciones que más frecuentemente producen DE son: enfermedades que afectan a los vasos sanguíneos y restringen el flujo sanguíneo hacia el pene, como la diabetes, la hipertensión (tensión arterial alta), el exceso de colesterol o las enfermedades cardíacas. Situaciones que interrumpen la conexión entre el sistema nervioso y el pene, como la cirugía de próstata o lesiones traumáticas en la zona. Muchos medicamentos (algunos de ellos empleados para tratar la hipertensión y las depresiones) causan DE entre los efectos secundarios no deseados. Depresión nerviosa.
El sildenafilo: Conocido como Viagra, actúa aumentando el flujo sanguíneo en el pene siempre en presencia de estimulación sexual. Debe tomarse una hora antes de empezar la actividad sexual y  su efecto dura hasta 5 horas. Puede provocar efectos secundarios como dolor de cabeza, sofocos, trastornos gastrointestinales o visuales. No pueden tomarla hombres que sufran retinitis pigmentosa o que estén tomando nitratos (al igual que el resto de tratamientos). Al igual que el vardenafilo, su efecto se puede ver afectado si se consumen alimentos ricos en grasa.
Algunos hombres dicen que ciertas medicinas alternativas que se toman por vía oral les ayuda a tener y mantener una erección. Sin embargo, no todas las medicinas o suplementos “naturales” son seguros. Las combinaciones de ciertas medicinas prescritas y alternativas podrían ocasionar grandes problemas de salud. Para ayudar a garantizar una atención medica coordinada y segura, hable con su doctor sobre las medicinas alternativas que usted usa, incluyendo vitaminas y suplementos minerales. Además, nunca pida una medicina por Internet sin antes consultar con su doctor.
Los factores que provocan dificultades en la erección pueden tener muy distinto origen: psicológicos (depresión, estrés, tensión nerviosa); enfermedades neurológicas y traumatismos (esclerosis múltiple, traumatismo de columna vertebral o craneal, fractura de pelvis); mal funcionamiento de los nervios (diabetes, alcoholismo, cáncer de próstata, vejiga o recto); envejecimiento (las arterias pierden elasticidad); disminución del nivel de hormonas masculinas (consumo de medicamentos o drogas); enfermedades crónicas (insuficiencia hepática o renal)... La erección, además, puede alcanzar poca rigidez cuando la sangre que llega al pene es insuficiente debido a alguna enfermedad de las arterias. Las causas para que las arterias puedan volverse rígidas, disminuir de calibre y convertirse en arterioscleróticas son el elevado nivel del colesterol en sangre, la diabetes, el hábito de fumar, la hipertensión arterial y los traumatismos en la región pélvica.
Por este motivo, el doctor José Benítez Molina, especialista en salud sexual masculina y director médico de Boston Medical Group, centra nuestro objetivo informativo en los hombres que padecen disfunción eréctil, impotencia, para hablar de una de las causas más desconocidas de esta enfermedad varonil: la hipertensión (HTA); patología que consigue disminuir el torrente sanguíneo que llega, entre otros, a los cuerpos cavernosos del pene.
Raúl, de 71 años y con disfunción eréctil desde hace cuatro; Andrés, de 57 y con DE apenas reciente; Javier, de 48 y con nueve meses de patología eréctil; Germán, de 66 y con tres años de evolución; y Mario, de 50 y con algo más de 15 meses de angustia vital… todos ellos tenían algo en común, estaban diagnosticados de hipertensión arterial y sufrían sus consecuencias más evidentes ante la mirada inquieta de sus parejas.
En ocasiones, el concepto de impotencia se asocia a la idea de incapacidad o ineptitud. Un tenista puede mostrar su impotencia al ser derrotado con claridad por un rival. En este caso, la impotencia además puede vincularse a la frustración. El tenista que perdió reflejará su impotencia en una cierta postura corporal, en sus gestos o hasta en declaraciones que realiza durante o después del partido.
Los hábitos de riesgo que pueden conducir a que se desarrolle DE son: el consumo de sustancias adictivas legales (tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol) o ilegales, el estrés. Un indicador de la DE física, en contraposición con la psicológica, es la incapacidad de experimentar o mantener una erección al despertarse por la mañana. La DE que persista por más de tres meses y que no sea debida a un suceso estresante evidente, al consumo de sustancias adictivas, al consumo de alcohol o a afecciones médicas transitorias que causan DE señala la necesidad de recibir atención médica por parte de un urólogo.
La DE se puede presentar por alteración de uno o varios de los tres mecanismos responsables de la erección: bloqueo de las arterias; incapacidad de los vasos sanguíneos dentro del pene para almacenar la sangre, o daño en los nervios del pene o del área pelviana. También pueden ser responsables de una DE otras disfunciones fisiológicas, como bajos niveles de hormona masculina (testosterona).
El sexo es un parte importante de la vida de una gran parte de la población adulta. Pero no todo el mundo disfruta tanto como le gustaría. Esto puede suceder por diferentes razones y puede ser el origen de problemas de pareja, desánimo, bajo autoestima o depresión. Por eso, es importante que se traten una vez que sean detectados. Así que, en este artículo vamos a ver cómo reconocer si sufre impotencia sexual masculina y qué  hacer si esto sucede.
La hipertensión arterial es un problema frecuente que afecta aproximadamente al 20-40% de la población. Hasta un 25-30% de los varones que padecen hipertensión, manifiestan trastornos en la respuesta sexual, siendo el problema más frecuente la disfunción eréctil. Un buen control de la tensión arterial disminuye la probabilidad de aparición de disfunción eréctil.
Causes of impotence are many and include heart disease, high cholesterol, high blood pressure, obesity, metabolic syndrome, Parkinson's disease, Peyronie's disease, substance abuse, sleep disorders, BPH treatments, relationship problems, blood vessel diseases (such as peripheral vascular disease and others), systemic disease, hormonal imbalance, and medications (such as blood pressure and heart medications).

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Siempre que sea posible, deberá establecerse un tratamiento dirigido a resolver la causa que ha originado el problema (psicoterapia, tratamiento hormonal, etc.). Si no es posible o fracasan pueden indicarse tratamientos sintomáticos para ser aplicados únicamente en el momento que se desee obtener una erección. Los mas sencillos de aplicar son los fármacos orales denominados “inhibidores de la 5 fosfodiesterasa” . Otros tratamientos sintomáticos son las inyecciones de fármacos vasodilatadores que se aplican en el pene y los mecanismos de erección por vacío (se basan en aspirar sangre al interior del pene y en el mantenimiento de la misma mediante una anilla compresiva que se coloca en la base del pene). Cuando estos tratamientos no se hallan indicados o son inefectivos puede plantearse el implante de una prótesis de pene para dar rigidez al pene.

Las causas más frecuentes de impotencia vascular son: diabetes, hipertensión, aumento del colesterol, tabaquismo, y enfermedades cardiovasculares. En estos varones con factores de riesgo cardiovascular, la disfunción eréctil puede ser el primer síntoma “centinela” de enfermedad cardiovascular que progresará con el tiempo. En estos hombres es necesario tratar los problemas de erección y es muy importante corregir estos factores de riesgo vascular que pueden desencadenar un evento cardíaco o vascular más grave.
Tests such as the bulbocavernosus reflex test are used to determine if there is sufficient nerve sensation in the penis. The physician squeezes the glans (head) of the penis, which immediately causes the anus to contract if nerve function is normal. A physician measures the latency between squeeze and contraction by observing the anal sphincter or by feeling it with a gloved finger inserted past the anus.
Los especialistas señalan la importancia de tratar el problema y acudir a un profesional. El doctor Natalio Cruz, Coordinador del Grupo de Andrología de la Asociación Española de Urología (AEU), señala que “el primer paso para tratar una disfunción eréctil es identificar los factores de riesgo que han favorecido su aparición y actuar frente a ellos”, remarcando que “ afortunadamente existen diversas opciones de tratamiento y el objetivo principal es poder mejorar la calidad de vida de los pacientes y utilizar técnicas menos agresivas”.
Se requieren análisis de sangre para medir los niveles de testosterona y, si es necesario, los de prolactina para determinar si hay problemas del sistema endocrino. Pueden ser necesarios diversos exámenes específicos para detectar la DE, como pruebas de respuesta eréctil tras inyección de medicamentos que dilatan los vasos sanguíneos del pene o detección de erecciones nocturnas mediante diversos dispositivos.
Todos los hombres pueden sufrir un trastorno de la erección a lo largo de su vida, según afirma el doctor José Benítez, director médico de Boston Medical Group en España. Sin embargo, deben aprender a distinguir entre lo que es un gatillazo, que a todos puede suceder, y lo que puede ser ya un problema más serio con un origen variado. Este experto explica para Efe Salud qué es la Disfunción Eréctil y cuáles son sus causas.
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