La incapacidad de experimentar o mantener una erección al despertarse por la mañana se considera un indicador de impotencia de causa física, en contraposición con la de tipo psicológico. La impotencia que persiste más de 3 meses y que no sea debida a un suceso estresante evidente, a drogas, a alcohol o a afecciones médicas transitorias que causan DE, señala la necesidad de recibir atención médica por un urólogo.
La causa más común de DE es el daño a los nervios, a las arterias, a los músculos lisos y a los tejidos fibrosos, a menudo como resultado de una enfermedad. Enfermedades tales como la diabetes, las afecciones del riñón, el alcoholismo crónico, la esclerosis múltiple, la arteriosclerosis, la psoriasis, las enfermedades vasculares y las enfermedades neurológicas son responsables de alrededor del 70 por ciento de los casos de DE. Entre el 35 y el 50 por ciento de los varones con diabetes padecen DE.

El tratamiento para la disfunción eréctil dependerá de cuál sea su causa. Después de que su médico lo revise en busca de problemas médicos y medicamentos que pueden causar ED, puede recomendar un medicamento para ayudarlo. Sildenafilo (nombre de marca: Viagra), tadalfilo (nombre de marca: Cialis), y vardenafilo (nombre de marca: Levitra) son medicamentos que se toman por vía oral que ayudan a mantener una erección.
En ocasiones, el concepto de impotencia se asocia a la idea de incapacidad o ineptitud. Un tenista puede mostrar su impotencia al ser derrotado con claridad por un rival. En este caso, la impotencia además puede vincularse a la frustración. El tenista que perdió reflejará su impotencia en una cierta postura corporal, en sus gestos o hasta en declaraciones que realiza durante o después del partido.
La erección se define como un mecanismo vascular y nervioso en el que intervienen factores hormonales. Los encargados de la erección son los cuerpos cavernosos del pene que son los responsables de llevar la sangre al mismo. Las causas que van a provocar problemas para que la erección tenga lugar se dividen en orgánicas, lo que sucede en el 90% de los casos, y psíquicas o nerviosas, en el restante 10%.
×