Este artículo sobre la impotencia o disfunción eréctil actualizado en mayo de 2018 por el Dr. Luis Rodríguez-Vela, Director del Instituto de Urología y Medicina Sexual y Profesor de Urología de la Universidad de Zaragoza. En 1992 realizó un Fellow (máster) en Boston University (USA) y tuvo ocasión de formarse en todos los aspectos de la sexualidad e infertilidad masculina. Desde entonces ha visitado, diagnosticado y tratado a miles de varones con disfunción eréctil.

Existen muchos malentendidos en este tema. Como resultado del proceso de envejecimiento, suele haber un periodo refractario mayor —tiempo necesario para una nueva erección después de un orgasmo. La edad también parece afectar el tiempo necesario para excitarse y para la erección y la eyaculación. Todos estos se consideran cambios no patológicos. Sin embargo, la sexualidad no tiene fecha de caducidad. Si la DE se da más en personas mayores, es sólo porque es más probable que sufran enfermedades asociadas a la DE y que usen más medicamentos que alteren la función eréctil.
Cuando no hay estimulación sexual, el flujo de sangre dentro del pene es muy bajo, lo que lo mantiene en estado flácido o no erecto. Cuando un hombre se estimula sexualmente, las arterias del pene se relajan y dilatan, y el flujo sanguíneo hacia el pene aumenta mucho. A medida que el pene se expande, sus venas -que tendrían que devolver la sangre del pene hacia la circulación de retorno- se comprimen, y la sangre no puede salir. Con más flujo sanguíneo entrando y muy poco saliendo, el pene aumenta de tamaño y de consistencia, dando lugar a la erección.
Además, los especialistas señalan que la disfunción eréctil no es sólo un problema de ámbito sexual, sino que puede alertar de la presencia de problemas cardiovasculares o cerebrovasculares de importancia. “Cuando un hombre presenta un problema de erección, si no se actúa rápidamente entre un 30 o 40% de los casos presentará en los dos o tres años siguientes un evento cardiovascular, en forma de angina de pecho o de infarto de miocardio”, afirma el doctor Venancio Chantada, vocal de Actas de la AEU.
Orgánicas: son las de origen anatómico, genitourinario, urológico (lesiones congénitas del pene), endocrino (diabetes), infeccioso, neurológico (lesiones cerebrales, lesiones medulares), vascular (arteriosclerosis) o farmacológicas (por el consumo de sustancias adictivas: alcoholismo, tabaquismo, algunos medicamentos, sustancias adictivas ilegales) (constituyen el 15 por ciento de los casos).2​
Uno de los problemas más comunes entre los hombres es la impotencia, también conocida como disfunción eréctil. Es un problema muy grave que puede generar grandes complicaciones a nivel de pareja y personal. Es evidente que estamos tratando con un tema muy delicado, el cual no suele hablarse de manera abierta con las personas, más es importante tocar algunos tópicos para poder conocer más a fondo sobre este problema y sus consecuencias.
Concerns that use of pornography can cause erectile dysfunction[14] have not been substantiated in epidemiological studies according to a 2015 literature review.[15] However, another review and case studies article maintains that use of pornography does indeed cause erectile dysfunction, and critiques the previously described literature review.[16]
Performance anxiety can be another cause of impotence. If a person wasn’t able to achieve an erection in the past, he may fear he won’t be able to achieve an erection in the future. A person may also find he can’t achieve an erection with a certain partner. Someone with ED related to performance anxiety may be able to have full erections when masturbating or when sleeping, yet he isn’t able to maintain an erection during intercourse.
La causa más común de DE es el daño a los nervios, a las arterias, a los músculos lisos y a los tejidos fibrosos, a menudo como resultado de una enfermedad. Enfermedades tales como la diabetes, las afecciones del riñón, el alcoholismo crónico, la esclerosis múltiple, la arteriosclerosis, la psoriasis, las enfermedades vasculares y las enfermedades neurológicas son responsables de alrededor del 70 por ciento de los casos de DE. Entre el 35 y el 50 por ciento de los varones con diabetes padecen DE.
Además de los tratamientos referidos, el asesoramiento con un psicólogo o psiquiatra y la terapia de pareja son también muy importantes, pues ayudan a tratar otros problemas como miedos e inseguridades que puedan existir y que estén también contribuyendo al problema. La psicoterapia también se indica en estos casos para ayudar a tratar el estrés, la ansiedad y la depresión.
Aunque primero hay que aclarar qué es la hipertensión arterial, qué es la disfunción eréctil, que también acontece por la diabetes, el colesterol malo -LDL-, el exceso de sal en las comidas, el alcohol, el tabaquismo, las drogas, algunos fármacos o la depresión, y a cuántos varones trae de cabeza, sin contar las repercusiones en las mujeres u hombres con los que se relacionan sexualmente.

Performance anxiety can be another cause of impotence. If a person wasn’t able to achieve an erection in the past, he may fear he won’t be able to achieve an erection in the future. A person may also find he can’t achieve an erection with a certain partner. Someone with ED related to performance anxiety may be able to have full erections when masturbating or when sleeping, yet he isn’t able to maintain an erection during intercourse.
Cuando un hombre acude al urólogo, lo más habitual es que se deba a una disfunción eréctil, pues se ha convertido en primer motivo de consulta en este campo. Según una nota de prensa difundida por los organizadores del LXXX Congreso Nacional de Urología, que tuvo lugar recientemente en Salamanca, dos millones de españoles de entre 40 y 50 años sufre una disfunción eréctil, pero menos de un 35% consultan al médico.
Existen muchas patologías y condiciones que pueden ser causa de impotencia o constituir factores de riesgo para la misma: diabetes, hipertensión arterial, alteraciones de los lípidos (colesterol, triglicéridos), tabaquismo, tratamiento farmacológico (antihipertensivos, antidepresivos, hormonales, etc.). Está bien demostrado que los problemas de erección pueden ser el primer síntoma de enfermedades importantes para la salud general ( cardiopatías, diabetes, etc.) que pueden ser detectadas al realizar un estudio adecuado. El médico de atención primaria, el especialista que trata enfermedades que pueden originar esta patología o el especialista en disfunción eréctil deben determinar las causas tanto físicas como psíquicas que la originan , las posibles enfermedades asociadas y detectar problemas que puedan presentarse en el futuro. El éxito en el estudio y tratamiento de la impotencia se basa en la colaboración coordinada de diferentes profesionales sanitarios expertos tanto en los aspectos clínicos como en los diagnósticos.
El doctor Benítez insiste en la importancia de detectar cualquier problema relacionado con la erección, pues en muchos casos suele ser el primer indicio de enfermedades más importantes que pueden estar afectando a la salud del hombre. Por ello, es fundamental ponerse en manos de un experto en salud sexual masculina que estudie el origen e indique el tratamiento a seguir, en el que se indicarán fármacos y también se podrá llevar a cabo la terapia de ondas de choque. Además, será necesario instaurar una serie de hábitos saludables que impliquen modificaciones en la dieta y el abandono de tóxicos.
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