Es muy importante realizar un rápido diagnóstico de la disfunción eréctil, tanto por la mejora de la calidad de vida de los hombres y sus parejas, como por la posibilidad de que se trate de un síntoma de otras enfermedades (hipertensión arterial, diabetes...). Lo más urgente es ponerse en manos de un médico que enfoque el trastorno correctamente, realice los exámenes necesarios, diagnostique sus causas, recomiende el tratamiento apropiado o, según el caso, lo remita a un especialista. El proceso de evaluación diagnóstica consiste en un repaso de la historia clínica y sexual del paciente, valoración psicosocial y exploración física. Un último detalle: en el contacto con el médico es recomendable utilizar un vocabulario sencillo y expresarse con naturalidad, ya que el doctor está tan acostumbrado a escuchar problemas similares que será la mejor forma de que nos ayude.
Diabetes is an example of an endocrine disease that can cause a person to experience impotence. Diabetes affects the body’s ability to utilize the hormone insulin. One of the side effects associated with chronic diabetes is nerve damage. This affects penis sensations. Other complications associated with diabetes are impaired blood flow and hormone levels. Both of these factors can contribute to impotence.
Interesa recoger problemas médicos actuales y previos, medicamentos que se estén tomando y antecedentes de problemas psicológicos (estrés, ansiedad, depresión). El médico también requerirá antecedentes sexuales —inicio de la DE, frecuencia, calidad y duración de cualquier erección, etc.— e investigará la motivación para el tratamiento y las expectativas del paciente. La DE es lógicamente cosa de dos, y puede ser apropiado entrevistar a la pareja sexual (cualquiera que sea la preferencia sexual del paciente).

La mal llamada impotencia, es junto con la eyaculación precoz, la principal demanda masculina. Va desde la incapacidad total de erección para conseguir el coito, hasta la pérdida parcial durante la relación coital. El abordaje terapéutico varía de forma significativa si hay pareja o no; si se es joven o adulto, si hay interferencias orgánicas o de fármacos, si el problema se da siempre u ocasionalmente… Sólo un abordaje multidisciplinar (médico-psicológico) puede garantizar el éxito.

Impotence is a common problem among men and is characterized by the consistent inability to sustain an erection sufficient for sexual intercourse or the inability to achieve ejaculation, or both. Erectile dysfunction can vary. It can involve a total inability to achieve an erection or ejaculation, an inconsistent ability to do so, or a tendency to sustain only very brief erections.


Tadalafilo (Cialis®) y Vardenafilo (Levitra®). Dos fármacos de la misma familia del sildenafilo (inhibidores selectivos de la fosfodiesterasa tipo 5). Vardenafilo es el nombre del segundo medicamento para la disfunción eréctil aprobado para su uso y comercialización en Europa y Estados Unidos. Al igual que el sildenafilo, se administra por vía oral. A pesar de que en líneas generales su actuación sea muy similar, el vardenafilo ha sido el tercer fármaco para la disfunción eréctil en llegar al mercado internacional. Al igual que el sildenafilo y el vardenafilo, el tadalafilo3​ mejora la circulación al relajar los músculos que rodean el pene para lograr que sus vasos sanguíneos se dilaten. Sin embargo, Cialis presenta una característica diferencial frente a Levitra y Viagra. Su rapidez de actuación y la duración de sus efectos hacen de esta pastilla un tratamiento de referencia en esta materia, en competencia directa con Viagra. El tadalafilo puede durar hasta 36 horas en el organismo. Además de las dosis de 10 y 20 miligramos, también está disponible en pastillas de 5 mg bajo el nombre de Cialis diario. Tanto el vardenafilo4​ como el tadalafilo son susceptibles de provocar reacciones adversas en el organismo. Las pruebas de laboratorio han revelado, entre los efectos secundarios más frecuentes, los dolores de cabeza, el malestar o la acidez estomacal, las náuseas o el rubor. Rara vez se han constatado otras consecuencias de mayor envergadura como erecciones de más de 4 horas (priapismo), problemas de visión, inflamación de distintas zonas del cuerpo, desvanecimientos y dificultades para respirar o tragar.
La mal llamada impotencia, es junto con la eyaculación precoz, la principal demanda masculina. Va desde la incapacidad total de erección para conseguir el coito, hasta la pérdida parcial durante la relación coital. El abordaje terapéutico varía de forma significativa si hay pareja o no; si se es joven o adulto, si hay interferencias orgánicas o de fármacos, si el problema se da siempre u ocasionalmente… Sólo un abordaje multidisciplinar (médico-psicológico) puede garantizar el éxito.
La impotencia es la inhabilidad del pene de obtener una erección lo suficientemente firme para poder penetrar la vagina. Esto puede ser dividido en partes como tener una erección al principio, y después pérdida de la erección antes de producir la eyaculación. La frecuencia de la erección es muy variada y depende de la edad. Un hombre de 18 años puede tener hasta 20 erecciones en una noche, pero uno de 80 años puede tener una cada 6 meses. De modo que la frecuencia no necesariamente indica un problema de impotencia.
Modern drug therapy for ED made a significant advance in 1983, when British physiologist Giles Brindley dropped his trousers and demonstrated to a shocked Urodynamics Society audience his papaverine-induced erection.[32] The drug Brindley injected into his penis was a non-specific vasodilator, an alpha-blocking agent, and the mechanism of action was clearly corporal smooth muscle relaxation. The effect that Brindley discovered established the fundamentals for the later development of specific, safe, and orally effective drug therapies.[33][better source needed][34][better source needed]

La ansiedad, el estrés, el exceso de trabajo o preocupaciones, son causas frecuentes de Disfunción Eréctil. Las situaciones de alerta o estrés hacen que los niveles de ciertas sustancias químicas como la adrenalina, no sean los adecuados para que suceda la vasodilatación de las arterias que irrigan el pene. De este modo, la afluencia de sangre se ve dificultada y se ve impedida la erección. Con frecuencia, suele haber problemas emocionales que pueden afectar tanto a la autoestima como a las relaciones del individuo y pueden perpetuar la disfunción eréctil.


El sexo es un parte importante de la vida de una gran parte de la población adulta. Pero no todo el mundo disfruta tanto como le gustaría. Esto puede suceder por diferentes razones y puede ser el origen de problemas de pareja, desánimo, bajo autoestima o depresión. Por eso, es importante que se traten una vez que sean detectados. Así que, en este artículo vamos a ver cómo reconocer si sufre impotencia sexual masculina y qué  hacer si esto sucede.

La salud sexual es actualmente un importante factor en la calidad de vida de las personas. La impotencia sexual, a pesar de no ser un problema de salud que acarree riesgos de vida, puede traer consecuencias indeseables en la vida personal del paciente, influyendo en sus relaciones y en su autoestima, pudiendo, incluso, llevar al paciente a la depresión.


Dispositivos de aspiración (bombas de vacío). Colocación del pene en un cilindro plástico hermético, donde se crea a continuación un vacío, lo cual causa que la sangre fluya hacía el pene. Después se asegura una banda alrededor de la base del pene para retener la erección, y el cilindro se retira. La falta de espontaneidad de este método es el inconveniente principal.
Cuando la causa no está clara puede resultar eficaz realizar una prueba de tumescencia nocturna del pene (TNP), aunque no suele funcionar en pacientes ancianos. Los episodios de TNP se suelen asociar con las fases de sueño REM. Se pueden controlar las erecciones del paciente en un laboratorio del sueño especial; la ausencia de las mismas es altamente sugestiva de causa orgánica, aunque su presencia no indica de forma necesaria que durante el día se tengan erecciones válidas.
×