Los hábitos de vida poco saludables como el tabaco, el alcohol, el sedentarismo o la presencia de obesidad o diabetes son factores determinantes de la aparición de alteraciones en la erección del varón. De hecho, diversos estudios muestran que la disfunción eréctil afecta a uno de cada cuatro fumadores y a más del 20% de los hombres con exceso de peso.

Sildenafilo (Viagra). Aprobado para su uso en Europa y en los Estados Unidos, es el medicamento oral que ha mostrado resultados más prometedores en la DE. En los estudios realizados, el sildenafilo mejoró las erecciones en 3 de cada 4 participantes (~75%), comparado con sólo 1 de cada 4 que mejoraron al tomar un placebo; con sildenafilo, uno de cada tres intentos de coito fue un éxito —comparado con sólo 1 de cada 5 intentos en pacientes con placebo—. El sildenafilo aumenta la concentración del GMP cíclico, que se produce en el pene durante la actividad sexual y que incrementa el flujo sanguíneo. Así, el sildenafilo eleva el flujo peneano de forma natural, de modo que la estimulación sexual causa erección. El sildenafilo no es, pues, un afrodisíaco ni una hormona ni un producto que cause por sí mismo erección, sino que sólo ayuda a conseguir una erección cuando existe estimulación sexual. El sildenafilo se toma "a demanda" —sólo cuando se desea—, y su acción comienza en 30 minutos y dura hasta 4 h. No se recomienda más de una tableta al día. Los efectos colaterales incluyen molestias digestivas, dolores de cabeza, enrojecimiento facial y dolores musculares, y, en un tres por ciento de los pacientes tratados, alteraciones de la visión. Como otras sustancias para tratar la DE, el sildenafilo está contraindicado en caso de enfermedades cardíacas y, sobre todo, jamás debe asociarse con los medicamentos llamados nitratos (por ejemplo, la nitroglicerina que se usa bajo la lengua para tratar la angina de pecho); en asociación con sildenafilo, los nitratos pueden bajar la tensión arterial bruscamente hasta niveles peligrosos.
Además de los tratamientos referidos, el asesoramiento con un psicólogo o psiquiatra y la terapia de pareja son también muy importantes, pues ayudan a tratar otros problemas como miedos e inseguridades que puedan existir y que estén también contribuyendo al problema. La psicoterapia también se indica en estos casos para ayudar a tratar el estrés, la ansiedad y la depresión.
Tadalafilo (Cialis®) y Vardenafilo (Levitra®). Dos fármacos de la misma familia del sildenafilo (inhibidores selectivos de la fosfodiesterasa tipo 5). Vardenafilo es el nombre del segundo medicamento para la disfunción eréctil aprobado para su uso y comercialización en Europa y Estados Unidos. Al igual que el sildenafilo, se administra por vía oral. A pesar de que en líneas generales su actuación sea muy similar, el vardenafilo ha sido el tercer fármaco para la disfunción eréctil en llegar al mercado internacional. Al igual que el sildenafilo y el vardenafilo, el tadalafilo3​ mejora la circulación al relajar los músculos que rodean el pene para lograr que sus vasos sanguíneos se dilaten. Sin embargo, Cialis presenta una característica diferencial frente a Levitra y Viagra. Su rapidez de actuación y la duración de sus efectos hacen de esta pastilla un tratamiento de referencia en esta materia, en competencia directa con Viagra. El tadalafilo puede durar hasta 36 horas en el organismo. Además de las dosis de 10 y 20 miligramos, también está disponible en pastillas de 5 mg bajo el nombre de Cialis diario. Tanto el vardenafilo4​ como el tadalafilo son susceptibles de provocar reacciones adversas en el organismo. Las pruebas de laboratorio han revelado, entre los efectos secundarios más frecuentes, los dolores de cabeza, el malestar o la acidez estomacal, las náuseas o el rubor. Rara vez se han constatado otras consecuencias de mayor envergadura como erecciones de más de 4 horas (priapismo), problemas de visión, inflamación de distintas zonas del cuerpo, desvanecimientos y dificultades para respirar o tragar.
La impotencia generandi (también citada simplemente como esterilidad), en cambio, se caracteriza por dejar a quien la padece sin la posibilidad de tener hijos aún cuando la penetración se concreta sin mayores inconvenientes. Esto puede deberse a un mal funcionamiento de los órganos sexuales o a la producción defectuosa de gametos (óvulos o espermatozoides, según el género).
Se ha observado un aumento en el número de casos de disfunción eréctil entre la población fumadora. El tabaco es un factor de riesgo cardiovascular y puede alterar también los niveles hormonales normales. Por su acción directa sobre los vasos sanguíneos y por facilitar el desarrollo de aterosclerosis, reduce el flujo sanguíneo en el pene, dificultando así el proceso de la erección.

Orgánicas: son las de origen anatómico, genitourinario, urológico (lesiones congénitas del pene), endocrino (diabetes), infeccioso, neurológico (lesiones cerebrales, lesiones medulares), vascular (arteriosclerosis) o farmacológicas (por el consumo de sustancias adictivas: alcoholismo, tabaquismo, algunos medicamentos, sustancias adictivas ilegales) (constituyen el 15 por ciento de los casos).2​
Implantes peneanos. Tres tipos de implantes se emplean actualmente para el tratamiento de la disfunción eréctil; todos ellos deben implantarse quirúrgicamente: implantes hidráulicos, prótesis e implantes plásticos hinchables. Aunque muchos pacientes se han beneficiado de la cirugía del implante, éste es un procedimiento irreversible; el tejido eréctil se lesiona de forma permanente cuando se implantan estos dispositivos. En el momento actual ha caído en relativo desuso, a expensas de métodos menos arriesgados y menos costosos. Son unos cilindros de silicona (sustancia no rechazada por el organismo), de estructura anatómica, dos de los cuales se introducen en los cuerpos cavernosos del pene y producen la rigidez necesaria para una buena y adecuada relación sexual. Existen diferentes vías y técnicas para implantar la prótesis; la intervención dura aproximadamente 45 minutos. Mediante una incisión de la piel de 3-4 cm en la parte inferior del pene y en la raíz del escroto, se llega a los cuerpos cavernosos, donde se colocan las dos prótesis correspondientes, con un porcentaje de complicaciones mínimo. Todo ello con anestesia local o regional. Al ser una cirugía poco agresiva, el postoperatorio no requiere cuidados especiales; el paciente puede abandonar la clínica entre 12 y 24 horas después de la intervención, y a las 3-4 semanas de adaptación se puede reiniciar la vida sexual sin dificultades en la erección.

Cuando no hay estimulación sexual, el flujo de sangre dentro del pene es muy bajo, lo que lo mantiene en estado flácido o no erecto. Cuando se recibe estimulación sexual (a través de cualquiera de los órganos de los sentidos o incluso de la imaginación), las arterias del pene se relajan y se dilatan, y el flujo sanguíneo hacia el pene aumenta mucho. A medida que el pene se expande, las venas del pene —que tendrían que devolver la sangre del pene hacia la circulación de retorno— se comprimen, y la sangre no puede salir. Con un aumento en el flujo sanguíneo que entra y una reducción en el flujo que sale, el pene se vuelve cada vez más grande y se pone cada vez más duro (véase cuerpos cavernosos).
Erectile dysfunction (Disfunción eréctil). National Kidney and Urologic Diseases Information Clearinghouse (Centro Coordinador Nacional de Información sobre las Enfermedades Renales y Urológicas, NKUDIC). https://www.niddk.nih.gov/health-information/health-topics/urologic-disease/erectile-dysfunction/Pages/facts.aspx. Último acceso: 26 de noviembre de 2016.
Y para prevenir la hipertensión arterial, cuando está en nuestras manos, debemos dejar por completo el hábito tabáquico, reducir al máximo la ingesta de bebidas alcohólicas, mantener una dieta baja en grasas saturadas y azúcares, evitar el sobrepeso y el sedentarismo a la vez que practicamos ejercicio físico, y controlar, por supuesto, el consumo de sal.
Existen muchos malentendidos en este tema. Como resultado del proceso de envejecimiento, suele haber un periodo refractario mayor -tiempo necesario para una nueva erección después de un orgasmo-. La edad también parece afectar el tiempo necesario para excitarse y para la erección y la eyaculación. Todo esto se consideran cambios completamente normales. Si la DE es más frecuentea medida que avanza la edad se debe principalmente a que es más probable que aparezca alguna (o varias) de las enfermedades que producen DE y que se consuman alguno de los medicamentos que se sabe que alteran la función eréctil.

La diabetes es la enfermedad crónica que con más frecuencia da lugar a una disfunción eréctil. En los varones que padecen diabetes, la disfunción eréctil es una complicación más de la enfermedad, al igual que la hipertensión, cifras altas de colesterol, etc. Hasta un 35-75% de los diabéticos pueden llegar a padecer este problema en algún momento de la enfermedad.

Algunos hombres dicen que ciertas medicinas alternativas que se toman por vía oral les ayuda a tener y mantener una erección. Sin embargo, no todas las medicinas o suplementos “naturales” son seguros. Las combinaciones de ciertas medicinas prescritas y alternativas podrían ocasionar grandes problemas de salud. Para ayudar a garantizar una atención medica coordinada y segura, hable con su doctor sobre las medicinas alternativas que usted usa, incluyendo vitaminas y suplementos minerales. Además, nunca pida una medicina por Internet sin antes consultar con su doctor.

La incapacidad de experimentar o mantener una erección al despertarse por la mañana se considera un indicador de impotencia de causa física, en contraposición con la de tipo psicológico. La impotencia que persiste más de 3 meses y que no sea debida a un suceso estresante evidente, a drogas, a alcohol o a afecciones médicas transitorias que causan DE, señala la necesidad de recibir atención médica por un urólogo.
El avanafilo: Cuyo nombre comercial es Spedra, actúa aumentando el flujo sanguíneo en el pene siempre en presencia de estimulación sexual. Debe tomarse 30 minutos antes de comenzar la relación sexual y su efecto puede durar hasta 6 horas. Al igual que los dos anteriores fármacos, su eficacia también se puede ver afectada por la ingesta de comidas ricas en grasas. Respecto a los efectos secundarios, son similares al resto de inhibidores de la fosfodiesterasa-5 (IPDE-5).
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