Además del estrés cotidiano, la ansiedad por el acto sexual también es una causa común de la impotencia. La obligación que la sociedad impone al hombre de siempre tener que estar listo para satisfacer a la mujer, transformando una falla en algo vergonzoso, acaba por crear demasiada presión en algunas personas. La ansiedad en relación al rendimiento acaba creciendo si el hombre ya experimentó dificultades anteriormente. En algunos casos, la preocupación en tener y mantener la erección acaba por tornarse el principal foco, haciendo que el acto sexual en sí quede en segundo plano. Este nerviosismo se transforma en una «bola de nieve», causando nuevos episodios de impotencia, que a su vez conllevan mayor ansiedad.
En ocasiones, el concepto de impotencia se asocia a la idea de incapacidad o ineptitud. Un tenista puede mostrar su impotencia al ser derrotado con claridad por un rival. En este caso, la impotencia además puede vincularse a la frustración. El tenista que perdió reflejará su impotencia en una cierta postura corporal, en sus gestos o hasta en declaraciones que realiza durante o después del partido.
“La hipertensión arterial, o aumento de la presión sanguínea, ocurre porque se estrechan las pequeñas arterias del sistema cardiovascular y la sangre debe ejercer una presión mucho mayor para poder circular, provocando cambios en las estructuras y funciones de los vasos sanguíneos; deteriorándolos poco a poco hasta su destrucción”, dice el andrólogo.
La ansiedad, el estrés, el exceso de trabajo o preocupaciones, son causas frecuentes de Disfunción Eréctil. Las situaciones de alerta o estrés hacen que los niveles de ciertas sustancias químicas como la adrenalina, no sean los adecuados para que suceda la vasodilatación de las arterias que irrigan el pene. De este modo, la afluencia de sangre se ve dificultada y se ve impedida la erección. Con frecuencia, suele haber problemas emocionales que pueden afectar tanto a la autoestima como a las relaciones del individuo y pueden perpetuar la disfunción eréctil.
Cuando un hombre siente excitación sexual, su cerebro envía una señal al nervio del pene, que activa la circulación sanguínea hacia el tejido cavernoso. Como una especie de esponja, al llenarse de sangre se expande y la expansión produce a su vez la compresión de las venas reteniendo la sangre, lo que produce el aumento de longitud y grosor del pene que se endurece. Por diversos motivos, a veces esto no ocurre con normalidad.
Los hábitos de vida poco saludables como el tabaco, el alcohol, el sedentarismo o la presencia de obesidad o diabetes son factores determinantes de la aparición de alteraciones en la erección del varón. De hecho, diversos estudios muestran que la disfunción eréctil afecta a uno de cada cuatro fumadores y a más del 20% de los hombres con exceso de peso.
El tadalafilo: Comercializado como Cialis, actúa aumentando el flujo sanguíneo en el pene siempre en presencia de estimulación sexual. Hay que ingerir este fármaco 30 minutos antes de mantener una relación sexual y su eficacia puede llegar a las 24 horas después de la administración. La ingesta alimenticia no afecta a la absorción del fármaco. Los efectos secundarios son en general leves o moderados: dolor de cabeza, rinitis, enrojecimiento facial o dolores musculares.

Además, los especialistas señalan que la disfunción eréctil no es sólo un problema de ámbito sexual, sino que puede alertar de la presencia de problemas cardiovasculares o cerebrovasculares de importancia. “Cuando un hombre presenta un problema de erección, si no se actúa rápidamente entre un 30 o 40% de los casos presentará en los dos o tres años siguientes un evento cardiovascular, en forma de angina de pecho o de infarto de miocardio”, afirma el doctor Venancio Chantada, vocal de Actas de la AEU.

Raúl, de 71 años y con disfunción eréctil desde hace cuatro; Andrés, de 57 y con DE apenas reciente; Javier, de 48 y con nueve meses de patología eréctil; Germán, de 66 y con tres años de evolución; y Mario, de 50 y con algo más de 15 meses de angustia vital… todos ellos tenían algo en común, estaban diagnosticados de hipertensión arterial y sufrían sus consecuencias más evidentes ante la mirada inquieta de sus parejas.
La diabetes es la enfermedad crónica que con más frecuencia da lugar a una disfunción eréctil. En los varones que padecen diabetes, la disfunción eréctil es una complicación más de la enfermedad, al igual que la hipertensión, cifras altas de colesterol, etc. Hasta un 35-75% de los diabéticos pueden llegar a padecer este problema en algún momento de la enfermedad.
Tests such as the bulbocavernosus reflex test are used to determine if there is sufficient nerve sensation in the penis. The physician squeezes the glans (head) of the penis, which immediately causes the anus to contract if nerve function is normal. A physician measures the latency between squeeze and contraction by observing the anal sphincter or by feeling it with a gloved finger inserted past the anus.
In exchange for political impotence, they would be mostly left alone and allowed to get rich. — Paul Mozur, New York Times, "Inside China’s Dystopian Dreams: A.I., Shame and Lots of Cameras," 8 July 2018 Their suspicion is compounded by rumors that the polio vaccine causes impotence, death and, ironically, paralysis. — Meher Ahmad, New York Times, "Pakistan Has Just One New Polio Case, but Isn’t Declaring Victory Yet," 20 May 2018 Fighting back, even as an exercise in impotence, did a lot for McCain. — Alex Horton, Washington Post, "John McCain rebelled at the Naval Academy — and as a POW — long before he was a Senate maverick," 3 May 2018 Feelings of desperation and impotence are being felt throughout Central America, where the lawlessness, endemic poverty and levels of gang violence akin to war zones that have driven so many families from their homes show little signs of abating. — Washington Post, "Violence keeps Central Americans coming to US despite Trump," 21 June 2018 Uruguay's attacking impotence forced Oscar Tabarez to make two changes before the hour mark, with Nahitan Nandez and Giorgian de Arrascaeta replaced by Carlos Sanchez and Cristian Rodriguez. — SI.com, "Egypt 0-1 Uruguay: La Celeste Start With a Win as Gimenez Header Breaks Pharaohs' Hearts," 15 June 2018 It was fueled by physician ignorance and impotence, the habit of looking askance at patients whose symptoms could not be explained, and the arrival in the U.S. of German psychoanalysts who were disciples of Sigmund Freud. — Jim Carrier, STAT, "Lobotomies were once used to treat this gut disease, part of a shameful medical history," 12 June 2018 That signing's top attribute had better be goal-scoring, because the Sounders simply can't sustain with this level of attacking impotence. — Avi Creditor, SI.com, "The MLS XI, Week 14: Don't Hold Your Breath for an MLS Cup Threematch," 4 June 2018 Prostate cancer surgery in particular can have severe results, including incontinence and impotence. — Steven Petrow, Washington Post, "Watching but not treating cancer can be hard. Sometimes it’s the right approach.," 20 May 2018
En vez de inyectarse una medicina, algunos hombres se insertan un supositorio de alprostadil en la uretra. Un supositorio es una medicina sólida que se disuelve en el cuerpo después de haber sido insertada. Un profesional de la salud le prescribirá un aplicador prellenado para insertar el supositorio una pulgada adentro de la uretra. La erección comenzará entre 8 y 10 minutos y podría durar de 30 a 60 minutos.

Las situaciones que más frecuentemente producen DE son: enfermedades que afectan a los vasos sanguíneos y restringen el flujo sanguíneo hacia el pene, como la diabetes, la hipertensión (tensión arterial alta), el exceso de colesterol o las enfermedades cardíacas. Situaciones que interrumpen la conexión entre el sistema nervioso y el pene, como la cirugía de próstata o lesiones traumáticas en la zona. Muchos medicamentos (algunos de ellos empleados para tratar la hipertensión y las depresiones) causan DE entre los efectos secundarios no deseados. Depresión nerviosa.
Cuando un hombre acude al urólogo, lo más habitual es que se deba a una disfunción eréctil, pues se ha convertido en primer motivo de consulta en este campo. Según una nota de prensa difundida por los organizadores del LXXX Congreso Nacional de Urología, que tuvo lugar recientemente en Salamanca, dos millones de españoles de entre 40 y 50 años sufre una disfunción eréctil, pero menos de un 35% consultan al médico.
Es importante destacar que tener dificultad eventual en la erección no se considera como impotencia. Para considerar una disfunción eréctil, el hombre necesita ser incapaz de tener o mantener erecciones en por lo menos 75% de las tentativas. No conseguir tener erección satisfactoria una vez u otra es completamente normal y pasa con todos los hombres, incluso con los más jóvenes.
La mayoría de los casos de impotencia o DE (70-80 %) están asociados con alteraciones físicas y no psicológicas. La DE se puede producir por alteración de uno o varios de los tres mecanismos responsables de la erección: bloqueo de las arterias; incapacidad de los vasos sanguíneos dentro del pene para almacenar la sangre; o daño en los nervios del pene o del área pelviana. También pueden ser responsables de una DE otras disfunciones fisiológicas, como bajos niveles de hormona masculina (testosterona).
Pero se están dando grandes avances en el tratamiento de los trastornos de la erección. Uno ejemplo son las ondas de choque, que aumentan la capacidad de los vasos sanguíneos facilitando la llegada de riego al tejido responsable de la erección. Soluciones alternativas que están recibiendo una buena acogida, como el innovador fármaco vasodilatador en forma de gel, también abordado durante el congreso.
This content is provided as a service of the National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases (NIDDK), part of the National Institutes of Health. The NIDDK translates and disseminates research findings through its clearinghouses and education programs to increase knowledge and understanding about health and disease among patients, health professionals, and the public. Content produced by the NIDDK is carefully reviewed by NIDDK scientists and other experts.
×