Hay una causa común en nuestra sociedad actual que es la “inactividad sexual”. Sin que exista ningún trastorno orgánico ni psicógeno, el individuo, por razones diversas, va distanciando progresivamente su actividad sexual, lo que va a afectar a las distintas fases de la respuesta sexual: deseo, excitación, orgasmo y satisfacción, causando frecuentemente anorgasmia femenina o impotencia masculina.
La erección es un fenómeno neurológico y vascular. Al cerebro llegan estímulos pro-eréctiles y estímulos inhibitorios. El cerebro procesa toda la información y trasmite las órdenes al pene a través de la médula espinal y los nervios erectores. Cualquier enfermedad o trastorno que afecte al cerebro, médula espinal, nervios erectores y pudendos puede producir impotencia.

En estudios realizados en muchos países alrededor del mundo, se ha indicado que la disfunción eréctil afecta a más del 50% de hombres de más de 40 años. En España, en hombres mayores de 40 años, la disfunción eréctil afecta al 25% de ellos. La disfunción eréctil se puede relacionar con otras enfermedades, o bien porque éstas pueden ser la causa de la disfunción eréctil o bien porque la disfunción eréctil nos puede estar advirtiendo de su presencia, aunque aún no hayan sido diagnosticadas: obesidad, diabetes (aumenta el riesgo en un 50%), presión arterial alta (hipertensión), colesterol elevado o déficit de testosterona.


A useful and simple way to distinguish between physiological and psychological impotence is to determine whether the patient ever has an erection. If never, the problem is likely to be physiological; if sometimes (however rarely), it could be physiological or psychological. The current diagnostic and statistical manual of mental diseases (DSM-IV) has included a listing for impotence.
Además de los tratamientos referidos, el asesoramiento con un psicólogo o psiquiatra y la terapia de pareja son también muy importantes, pues ayudan a tratar otros problemas como miedos e inseguridades que puedan existir y que estén también contribuyendo al problema. La psicoterapia también se indica en estos casos para ayudar a tratar el estrés, la ansiedad y la depresión.
La disfunción eréctil se refiere exclusivamente a la rigidez del pene. Este trastorno no tiene nada que ver con la falta de apetito sexual, la ausencia de placer u orgasmo en la relación, o la eyaculación rápida o retardada. Al mismo tiempo, hay que descartar otras leyendas que asocian la aparición de esta enfermedad con un exceso de masturbación, o aquellos mitos que la relacionan con la esterilidad.
Algunos hombres dicen que ciertas medicinas alternativas que se toman por vía oral les ayuda a tener y mantener una erección. Sin embargo, no todas las medicinas o suplementos “naturales” son seguros. Las combinaciones de ciertas medicinas prescritas y alternativas podrían ocasionar grandes problemas de salud. Para ayudar a garantizar una atención medica coordinada y segura, hable con su doctor sobre las medicinas alternativas que usted usa, incluyendo vitaminas y suplementos minerales. Además, nunca pida una medicina por Internet sin antes consultar con su doctor.
Además de los tratamientos referidos, el asesoramiento con un psicólogo o psiquiatra y la terapia de pareja son también muy importantes, pues ayudan a tratar otros problemas como miedos e inseguridades que puedan existir y que estén también contribuyendo al problema. La psicoterapia también se indica en estos casos para ayudar a tratar el estrés, la ansiedad y la depresión.
Orgánicas: son las de origen anatómico, genitourinario, urológico (lesiones congénitas del pene), endocrino (diabetes), infeccioso, neurológico (lesiones cerebrales, lesiones medulares), vascular (arteriosclerosis) o farmacológicas (por el consumo de sustancias adictivas: alcoholismo, tabaquismo, algunos medicamentos, sustancias adictivas ilegales) (constituyen el 15 por ciento de los casos).2​
Y para prevenir la hipertensión arterial, cuando está en nuestras manos, debemos dejar por completo el hábito tabáquico, reducir al máximo la ingesta de bebidas alcohólicas, mantener una dieta baja en grasas saturadas y azúcares, evitar el sobrepeso y el sedentarismo a la vez que practicamos ejercicio físico, y controlar, por supuesto, el consumo de sal.
Terapia transuretral y de inyección. Consiste en inyectar medicamentos en el tejido eréctil para relajar los músculos lisos del pene y permitir que tenga lugar la erección. Está indicada en algunos casos de DE. Los medicamentos inyectados suelen ser asociaciones de papaverina-fentolamina, o bien alprostadil (prostaglandina E1). Las reacciones adversas son generalmente menores, pero pueden incluir erecciones prolongadas y dolorosas (priapismo; véase príapo). Una alternativa a las inyecciones es un dispositivo de plástico para aplicar estos medicamentos a través de la uretra. Aunque más seguras y menos costosas que los tratamientos quirúrgicos, estas terapias tienen una tasa alta de abandono, ya que la pérdida de espontaneidad hace perder interés en el procedimiento. Las sustancias vasoactivas son sustancias que, introducidas a través de la uretra o inyectadas en los cuerpos cavernosos del pene, producen una erección que permite una buena relación sexual. Pueden utilizarse una o dos veces por semana. Antes de empezar el tratamiento, es importante hacer las pruebas necesarias para conocer la respuesta a dichas sustancias.
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Causas psicológicas. Una de las razones más frecuentes de la disfunción son los problemas psicológicos, desde la depresión hasta el estrés. Por ejemplo, en este último caso, cuando tienes un estado de tensión aumentan los niveles de cortisol en la sangre. El incremento de esta hormona hace que tu cuerpo esté preparado para superar una situación de tensión, sin embargo, al mismo tiempo provoca que no se pueda conseguir la erección.
A veces sus hormonas se desequilibran y esto provoca la disfunción eréctil. Su médico decidirá si necesita análisis de sangre para controlar sus hormonas. Algunos medicamentos pueden causar disfunción eréctil. Si este es su caso, su médico puede sacarle ese medicamento o darle otro diferente. Beber demasiado alcohol, fumar demasiado y abusar de drogas también puede causar disfunción eréctil.
Existe un preparado de alprostadilo en forma de Gel (Virirec®) que se aplica en la punta del pene (meato). Además, existe un mini-supositorio (MUSE®) que mediante un aplicador se deposita en el interior del conducto de la orina (uretra). Ambos medicamentos contienen alprostadilo que se absorbe en la uretra posteriormente pasa a los cuerpos cavernosos y son capaces de iniciar una erección. El efecto adverso más potente es escozor-quemazón uretral.
Sildenafilo (Viagra). Aprobado para su uso en Europa y en los Estados Unidos, es el medicamento oral que ha mostrado resultados más prometedores en la DE. En los estudios realizados, el sildenafilo mejoró las erecciones en 3 de cada 4 participantes (~75%), comparado con sólo 1 de cada 4 que mejoraron al tomar un placebo; con sildenafilo, uno de cada tres intentos de coito fue un éxito —comparado con sólo 1 de cada 5 intentos en pacientes con placebo—. El sildenafilo aumenta la concentración del GMP cíclico, que se produce en el pene durante la actividad sexual y que incrementa el flujo sanguíneo. Así, el sildenafilo eleva el flujo peneano de forma natural, de modo que la estimulación sexual causa erección. El sildenafilo no es, pues, un afrodisíaco ni una hormona ni un producto que cause por sí mismo erección, sino que sólo ayuda a conseguir una erección cuando existe estimulación sexual. El sildenafilo se toma "a demanda" —sólo cuando se desea—, y su acción comienza en 30 minutos y dura hasta 4 h. No se recomienda más de una tableta al día. Los efectos colaterales incluyen molestias digestivas, dolores de cabeza, enrojecimiento facial y dolores musculares, y, en un tres por ciento de los pacientes tratados, alteraciones de la visión. Como otras sustancias para tratar la DE, el sildenafilo está contraindicado en caso de enfermedades cardíacas y, sobre todo, jamás debe asociarse con los medicamentos llamados nitratos (por ejemplo, la nitroglicerina que se usa bajo la lengua para tratar la angina de pecho); en asociación con sildenafilo, los nitratos pueden bajar la tensión arterial bruscamente hasta niveles peligrosos.
Pese a que la edad es popularmente conocida como el principal factor de riesgo de disfunción eréctil, en realidad, no es el envejecimiento el principal culpable de las enfermedades que surgen con él. Una persona mayor y completamente saludable sin medicamentos es plenamente capaz de conseguir erecciones satisfactorias en la mayoría de los casos. Un hombre saludable de 65 años puede tener más «potencia» que un hombre de 40 años con antecedentes de diabetes y enfermedades cardiovasculares.

El vardenafilo: Comercializado como Levitra, actúa aumentando el flujo sanguíneo en el pene siempre en presencia de estimulación sexual. Su administración debe realizarse entre 25 y 60 minutos antes de comenzar la relación sexual y su efecto dura hasta 5 horas. Los efectos secundarios de esta medicación son leves y van desde el dolor de cabeza y náuseas hasta mareos o rinitis. Hay que tener en cuenta que la concentración del fármaco en sangre se retrasa si se ingiere una comida con alto contenido en grasa. Sin embargo, este retraso no se produce con la forma bucodispersable. La forma bucodispersable de vardenafilo permite la toma sin agua y las comidas grasas no interaccionan.
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