A vacuum erection device helps draw blood into the penis by applying negative pressure. This type of device is sometimes referred to as penis pump and may be used just prior to sexual intercourse. Several types of FDA approved vacuum therapy devices are available with a doctor's prescription. When pharmacological methods fail, a purpose-designed external vacuum pump can be used to attain erection, with a separate compression ring fitted to the penis to maintain it. These pumps should be distinguished from other penis pumps (supplied without compression rings) which, rather than being used for temporary treatment of impotence, are claimed to increase penis length if used frequently, or vibrate as an aid to masturbation. More drastically, inflatable or rigid penile implants may be fitted surgically.
Surgical intervention for a number of conditions may remove anatomical structures necessary to erection, damage nerves, or impair blood supply. Erectile dysfunction is a common complication of treatments for prostate cancer, including prostatectomy and destruction of the prostate by external beam radiation, although the prostate gland itself is not necessary to achieve an erection. As far as inguinal hernia surgery is concerned, in most cases, and in the absence of postoperative complications, the operative repair can lead to a recovery of the sexual life of patients with preoperative sexual dysfunction, while, in most cases, it does not affect patients with a preoperative normal sexual life.[11]
La erección del miembro reproductor masculino es provocada por un serie de interacciones donde interviene el sistema vascular, neurológico e incluso el psicológico. A nivel biológico, una erección se da cuando el cuerpo cavernoso del que está constituido el miembro, se llena de tanta sangre que los vasos sanguíneos que lo recubren hacen que este se hinche, provocando de esa manera la erección.
Causas psicológicas. Una de las razones más frecuentes de la disfunción son los problemas psicológicos, desde la depresión hasta el estrés. Por ejemplo, en este último caso, cuando tienes un estado de tensión aumentan los niveles de cortisol en la sangre. El incremento de esta hormona hace que tu cuerpo esté preparado para superar una situación de tensión, sin embargo, al mismo tiempo provoca que no se pueda conseguir la erección.
Al ser causada por diversas enfermedades, se impone un estudio multidisciplinario integrado en un mismo equipo de trabajo. Se realiza una exhaustiva historia clínica del caso, se realizan estudios bioquímicos y hormonales, un perfil psicológico, pruebas vasculares y estudios radiológicos. Todo esto, sumado a un examen físico uroandrológico, cardiocirculatorio y neurológico, conduce al diagnóstico.
Siempre que sea posible, deberá establecerse un tratamiento dirigido a resolver la causa que ha originado el problema (psicoterapia, tratamiento hormonal, etc.). Si no es posible o fracasan pueden indicarse tratamientos sintomáticos para ser aplicados únicamente en el momento que se desee obtener una erección. Los mas sencillos de aplicar son los fármacos orales denominados “inhibidores de la 5 fosfodiesterasa” . Otros tratamientos sintomáticos son las inyecciones de fármacos vasodilatadores que se aplican en el pene y los mecanismos de erección por vacío (se basan en aspirar sangre al interior del pene y en el mantenimiento de la misma mediante una anilla compresiva que se coloca en la base del pene). Cuando estos tratamientos no se hallan indicados o son inefectivos puede plantearse el implante de una prótesis de pene para dar rigidez al pene.

La causa más común de DE es el daño a los nervios, a las arterias, a los músculos lisos y a los tejidos fibrosos, a menudo como resultado de una enfermedad. Enfermedades tales como la diabetes, las afecciones del riñón, el alcoholismo crónico, la esclerosis múltiple, la arteriosclerosis, la psoriasis, las enfermedades vasculares y las enfermedades neurológicas son responsables de alrededor del 70 por ciento de los casos de DE. Entre el 35 y el 50 por ciento de los varones con diabetes padecen DE.
Existen muchos malentendidos en este tema. Como resultado del proceso de envejecimiento, suele haber un periodo refractario mayor —tiempo necesario para una nueva erección después de un orgasmo. La edad también parece afectar el tiempo necesario para excitarse y para la erección y la eyaculación. Todos estos se consideran cambios no patológicos. Sin embargo, la sexualidad no tiene fecha de caducidad. Si la DE se da más en personas mayores, es sólo porque es más probable que sufran enfermedades asociadas a la DE y que usen más medicamentos que alteren la función eréctil.
Los inhibidores de la PDE5 son actualmente la primera elección en el tratamiento de la disfunción eréctil y presentan una tasa de eficacia arriba del 70%. Cuando no hay respuesta o cuando el paciente no puede tomar estas drogas, existen otras opciones para el tratamiento de la impotencia; entre ellas podemos citar la administración de drogas con inyección intrapeniana o intrauretral. Existen también algunos aparatos que actúan creando vacío, favoreciendo la circulación de la sangre hacia el pene.
Puede ocurrir repentina o gradualmente. Algunos hombres pierden lentamente la firmeza de las erecciones o la duración de las mismas. En otros hombres, especialmente cuando se debe en gran parte a factores psicológicos, el problema puede ocurrir de manera imprevisible y puede mejorar en cualquier momento. A pesar de las dificultades con las erecciones, pueden seguir teniendo orgasmos normales y eyaculaciones sin una erección completa.
Los cálculos varían desde 20 hasta 30 millones de casos, según la definición que se utilice. De acuerdo con la encuesta de Atención Médica Ambulatoria Nacional (NAMCS, según sus siglas en inglés), por cada 1.000 hombres en Estados Unidos, hubo un total de 7,7 visitas al consultorio médico por DE en 1985. En 1999, la frecuencia casi se había triplicado a 22,3. El aumento se produjo de modo gradual, presuntamente a medida que se pusieron a disposición más ampliamente tratamientos tales como los dispositivos de vacío y los medicamentos inyectables y comenzó a aceptarse la discusión de la disfunción eréctil. Es posible que el avance más publicitado haya sido la introducción del medicamento oral citrato de sildenafil (Viagra) en marzo de 1998. Los datos de NAMCS acerca de medicamentos nuevos muestran un cálculo de 2.6 millones de menciones de Viagra en visitas al consultorio médico en 1999, y un tercio de esas menciones tuvieron lugar durante visitas para un diagnóstico no relacionado con DE.
En los cuerpos cavernosos existen unas cavidades que se llaman sinusoides y en flaccidez están vacíos. Cuando se produce la erección, llega gran cantidad de sangre a los cuerpos cavernosos y estos sinusoides se relajan y almacenan la sangre. Una adecuada entrada y almacenamiento de sangre produce el aumento del tamaño y la rigidez del pene. (Figura 2). Si la sangre no entra correctamente, o bien se escapa de los sinusoides, entonces se produce una dificultad para lograr y/o mantener la rigidez.
La impotencia masculina o disfunción eréctil es la incapacidad del varón para lograr y mantener una erección del pene el tiempo suficiente para mantener una relación sexual satisfactoria. Su frecuencia entre la población masculina es mayor de la que se declara debido al pudor social y, según los especialistas, el 50% de los hombres la presentan de manera transitoria en algún momento de su vida y, a partir de los 80 años, su incidencia se acerca al 75% de los varones. Los datos manejados por la Asociación Española de Urología reflejan que más de dos millones de españoles entre los 25 y los 70 años tienen problemas de erección. Además, como el 66% de los afectados nunca ha ido al médico y el 80% tampoco ha tomado fármacos para solucionar el problema, se ha puesto en marcha una campaña a nivel nacional con la que se pretende desdramatizar y concienciar a los varones sobre un trastorno que desemboca en pérdida de autoestima y el deterioro en la comunicación de la pareja. La eyaculación precoz y la infertilidad masculina no están relacionadas con la impotencia. Mientras en el primer caso se llega rápidamente al orgasmo sin satisfacer a la pareja, en el segundo, un hombre que no sea fértil puede mantener relaciones sexuales normales con una mujer pero no podrá tener descendencia debido a la cantidad y calidad de sus espermatozoides. Por tanto, aunque la persona no mantenga una erección duradera, puede producir espermatozoides y fertilizar a una mujer. Factores de riesgo Los médicos hablan de impotencia primaria cuando el afectado no ha tenido nunca una erección suficiente como para mantener una relación sexual, algo que es poco común. En la mayor parte de los casos existe impotencia secundaria, es decir, cuando el varón pierde su función eréctil después de un periodo de actividad normal. Para que exista una erección es necesario un funcionamiento adecuado del cerebro, del sistema nervioso y de la glándula pituitaria o hipófisis, así como la producción normal de testosterona y un flujo sanguíneo adecuado al pene. También parecen influir los cambios hormonales asociados con la edad, aunque nadie es demasiado mayor para consultar al médico si tiene problemas. Las causas orgánicas están detrás del 70% de los casos de disfunción eréctil, mientras en el 30% restante se deben a problemas psicológicos como trastornos de ansiedad, depresión, pérdida de confianza y estrés. Las actuales técnicas de diagnóstico permiten encontrar patologías orgánicas causantes de la impotencia, que antes no se evaluaban, entre las que destacan las lesiones cerebrales (Alzheimer, Parkinson), medulares (esclerosis múltiple), cardíacas, arteriales y venosas, infecciones, diabetes mellitus, hipertensión, hipercolesterolemia, abuso de alcohol y tabaco, consumo de drogas, intervenciones quirúrgicas o trastornos endocrinos (tiroides, escasez de testosterona). En ocasiones, algunas clases de fármacos están detrás de la impotencia y sólo con suprimirlos (previa consulta con el médico) es suficiente para resolver el problema. Los ansiolíticos, neurolépticos, diuréticos, antihipertensivos y antidepresivos pueden influir negativamente en la respuesta sexual.

La ansiedad, el estrés, el exceso de trabajo o preocupaciones, son causas frecuentes de Disfunción Eréctil. Las situaciones de alerta o estrés hacen que los niveles de ciertas sustancias químicas como la adrenalina, no sean los adecuados para que suceda la vasodilatación de las arterias que irrigan el pene. De este modo, la afluencia de sangre se ve dificultada y se ve impedida la erección. Con frecuencia, suele haber problemas emocionales que pueden afectar tanto a la autoestima como a las relaciones del individuo y pueden perpetuar la disfunción eréctil.


Existen muchos malentendidos en este tema. Como resultado del proceso de envejecimiento, suele haber un periodo refractario mayor -tiempo necesario para una nueva erección después de un orgasmo-. La edad también parece afectar el tiempo necesario para excitarse y para la erección y la eyaculación. Todo esto se consideran cambios completamente normales. Si la DE es más frecuentea medida que avanza la edad se debe principalmente a que es más probable que aparezca alguna (o varias) de las enfermedades que producen DE y que se consuman alguno de los medicamentos que se sabe que alteran la función eréctil.

In exchange for political impotence, they would be mostly left alone and allowed to get rich. — Paul Mozur, New York Times, "Inside China’s Dystopian Dreams: A.I., Shame and Lots of Cameras," 8 July 2018 Their suspicion is compounded by rumors that the polio vaccine causes impotence, death and, ironically, paralysis. — Meher Ahmad, New York Times, "Pakistan Has Just One New Polio Case, but Isn’t Declaring Victory Yet," 20 May 2018 Fighting back, even as an exercise in impotence, did a lot for McCain. — Alex Horton, Washington Post, "John McCain rebelled at the Naval Academy — and as a POW — long before he was a Senate maverick," 3 May 2018 Feelings of desperation and impotence are being felt throughout Central America, where the lawlessness, endemic poverty and levels of gang violence akin to war zones that have driven so many families from their homes show little signs of abating. — Washington Post, "Violence keeps Central Americans coming to US despite Trump," 21 June 2018 Uruguay's attacking impotence forced Oscar Tabarez to make two changes before the hour mark, with Nahitan Nandez and Giorgian de Arrascaeta replaced by Carlos Sanchez and Cristian Rodriguez. — SI.com, "Egypt 0-1 Uruguay: La Celeste Start With a Win as Gimenez Header Breaks Pharaohs' Hearts," 15 June 2018 It was fueled by physician ignorance and impotence, the habit of looking askance at patients whose symptoms could not be explained, and the arrival in the U.S. of German psychoanalysts who were disciples of Sigmund Freud. — Jim Carrier, STAT, "Lobotomies were once used to treat this gut disease, part of a shameful medical history," 12 June 2018 That signing's top attribute had better be goal-scoring, because the Sounders simply can't sustain with this level of attacking impotence. — Avi Creditor, SI.com, "The MLS XI, Week 14: Don't Hold Your Breath for an MLS Cup Threematch," 4 June 2018 Prostate cancer surgery in particular can have severe results, including incontinence and impotence. — Steven Petrow, Washington Post, "Watching but not treating cancer can be hard. Sometimes it’s the right approach.," 20 May 2018
Uno de los problemas más comunes entre los hombres es la impotencia, también conocida como disfunción eréctil. Es un problema muy grave que puede generar grandes complicaciones a nivel de pareja y personal. Es evidente que estamos tratando con un tema muy delicado, el cual no suele hablarse de manera abierta con las personas, más es importante tocar algunos tópicos para poder conocer más a fondo sobre este problema y sus consecuencias.
El sildenafilo: Conocido como Viagra, actúa aumentando el flujo sanguíneo en el pene siempre en presencia de estimulación sexual. Debe tomarse una hora antes de empezar la actividad sexual y  su efecto dura hasta 5 horas. Puede provocar efectos secundarios como dolor de cabeza, sofocos, trastornos gastrointestinales o visuales. No pueden tomarla hombres que sufran retinitis pigmentosa o que estén tomando nitratos (al igual que el resto de tratamientos). Al igual que el vardenafilo, su efecto se puede ver afectado si se consumen alimentos ricos en grasa.
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