Se requieren análisis de sangre para medir los niveles de testosterona y, si es necesario, los de prolactina para determinar si hay problemas del sistema endocrino. Pueden ser necesarios diversos exámenes específicos para detectar la DE, como pruebas de respuesta eréctil tras inyección de medicamentos que dilatan los vasos sanguíneos del pene o detección de erecciones nocturnas mediante diversos dispositivos.
Las causas más comunes de DE son los problemas médicos que afectan los vasos sanguíneos y la circulación de la sangre al pene. Estos incluyen el endurecimiento de las arterias (ateroesclerosis) asociado con la diabetes, obesidad, el uso de tabaco, la presión arterial alta y el colesterol elevado. Por eso, la DE puede ser indicio de enfermedad cardíaca u otros problemas serios de salud.
Existen muchos malentendidos en este tema. Como resultado del proceso de envejecimiento, suele haber un periodo refractario mayor —tiempo necesario para una nueva erección después de un orgasmo. La edad también parece afectar el tiempo necesario para excitarse y para la erección y la eyaculación. Todos estos se consideran cambios no patológicos. Sin embargo, la sexualidad no tiene fecha de caducidad. Si la DE se da más en personas mayores, es sólo porque es más probable que sufran enfermedades asociadas a la DE y que usen más medicamentos que alteren la función eréctil.

Existe disfunción eréctil cuando el hombre es incapaz de conseguir la suficiente rigidez del pene, que permita una penetración vaginal completa, que dé lugar a un orgasmo con eyaculación en el fondo vaginal posterior, resultando una relación sexual satisfactoria. Esta incapacidad se tiene que manifestar de forma persistente para poder considerarlo como alteración.


La mayoría de los varones experimenta ocasionalmente alguna dificultad para conseguir la erección. Estamos ante una enfermedad bastante frecuente que afecta a más de 100 millones de hombres en todo el mundo y a más de 2 millones en España, aunque se estima que sólo el 10% de ellos consulta alguna vez al médico acerca de su trastorno. Las causas de que este porcentaje sea tan bajo se deben a la confusa vinculación que se hace de la disfunción eréctil con la edad, a la idea de que no existe un tratamiento eficaz ni cómodo, al miedo a perder la masculinidad y al malestar de tratar este tema con desconocidos.
Algunos hombres dicen que ciertas medicinas alternativas que se toman por vía oral les ayuda a tener y mantener una erección. Sin embargo, no todas las medicinas o suplementos “naturales” son seguros. Las combinaciones de ciertas medicinas prescritas y alternativas podrían ocasionar grandes problemas de salud. Para ayudar a garantizar una atención medica coordinada y segura, hable con su doctor sobre las medicinas alternativas que usted usa, incluyendo vitaminas y suplementos minerales. Además, nunca pida una medicina por Internet sin antes consultar con su doctor.
La diabetes es la enfermedad crónica que con más frecuencia da lugar a una disfunción eréctil. En los varones que padecen diabetes, la disfunción eréctil es una complicación más de la enfermedad, al igual que la hipertensión, cifras altas de colesterol, etc. Hasta un 35-75% de los diabéticos pueden llegar a padecer este problema en algún momento de la enfermedad.

El tadalafilo: Comercializado como Cialis, actúa aumentando el flujo sanguíneo en el pene siempre en presencia de estimulación sexual. Hay que ingerir este fármaco 30 minutos antes de mantener una relación sexual y su eficacia puede llegar a las 24 horas después de la administración. La ingesta alimenticia no afecta a la absorción del fármaco. Los efectos secundarios son en general leves o moderados: dolor de cabeza, rinitis, enrojecimiento facial o dolores musculares.
La salud sexual es actualmente un importante factor en la calidad de vida de las personas. La impotencia sexual, a pesar de no ser un problema de salud que acarree riesgos de vida, puede traer consecuencias indeseables en la vida personal del paciente, influyendo en sus relaciones y en su autoestima, pudiendo, incluso, llevar al paciente a la depresión.
La diabetes es la enfermedad crónica que con más frecuencia da lugar a una disfunción eréctil. En los varones que padecen diabetes, la disfunción eréctil es una complicación más de la enfermedad, al igual que la hipertensión, cifras altas de colesterol, etc. Hasta un 35-75% de los diabéticos pueden llegar a padecer este problema en algún momento de la enfermedad.
Interesa recoger problemas médicos actuales y previos, medicamentos que se estén tomando y antecedentes de problemas psicológicos (estrés, ansiedad, depresión). El médico también requerirá antecedentes sexuales —inicio de la DE, frecuencia, calidad y duración de cualquier erección, etc.— e investigará la motivación para el tratamiento y las expectativas del paciente. La DE es lógicamente cosa de dos, y puede ser apropiado entrevistar a la pareja sexual (cualquiera que sea la preferencia sexual del paciente).
Existe disfunción eréctil cuando el hombre es incapaz de conseguir la suficiente rigidez del pene, que permita una penetración vaginal completa, que dé lugar a un orgasmo con eyaculación en el fondo vaginal posterior, resultando una relación sexual satisfactoria. Esta incapacidad se tiene que manifestar de forma persistente para poder considerarlo como alteración.

Dr. Shiel received a Bachelor of Science degree with honors from the University of Notre Dame. There he was involved in research in radiation biology and received the Huisking Scholarship. After graduating from St. Louis University School of Medicine, he completed his Internal Medicine residency and Rheumatology fellowship at the University of California, Irvine. He is board-certified in Internal Medicine and Rheumatology.
Impotencia sexual es el nombre con el que se sigue conociendo a la disfunción eréctil. Ya no se considera el nombre técnicamente correcto, sin embargo. Es la incapacidad constante de mantener la erección suficiente para el coito. Los hombres tensos, con ansiedad y sobreocupados en ocasiones no pueden lograr esa concentración necesaria, lo que genera dificultad para obtener y sostener la erección del pene. Existen otras causas, como los problemas vasculares. También sigue usándose el término latino impotencia erigendi, es decir, la incapacidad para la erección del pene.
In exchange for political impotence, they would be mostly left alone and allowed to get rich. — Paul Mozur, New York Times, "Inside China’s Dystopian Dreams: A.I., Shame and Lots of Cameras," 8 July 2018 Their suspicion is compounded by rumors that the polio vaccine causes impotence, death and, ironically, paralysis. — Meher Ahmad, New York Times, "Pakistan Has Just One New Polio Case, but Isn’t Declaring Victory Yet," 20 May 2018 Fighting back, even as an exercise in impotence, did a lot for McCain. — Alex Horton, Washington Post, "John McCain rebelled at the Naval Academy — and as a POW — long before he was a Senate maverick," 3 May 2018 Feelings of desperation and impotence are being felt throughout Central America, where the lawlessness, endemic poverty and levels of gang violence akin to war zones that have driven so many families from their homes show little signs of abating. — Washington Post, "Violence keeps Central Americans coming to US despite Trump," 21 June 2018 Uruguay's attacking impotence forced Oscar Tabarez to make two changes before the hour mark, with Nahitan Nandez and Giorgian de Arrascaeta replaced by Carlos Sanchez and Cristian Rodriguez. — SI.com, "Egypt 0-1 Uruguay: La Celeste Start With a Win as Gimenez Header Breaks Pharaohs' Hearts," 15 June 2018 It was fueled by physician ignorance and impotence, the habit of looking askance at patients whose symptoms could not be explained, and the arrival in the U.S. of German psychoanalysts who were disciples of Sigmund Freud. — Jim Carrier, STAT, "Lobotomies were once used to treat this gut disease, part of a shameful medical history," 12 June 2018 That signing's top attribute had better be goal-scoring, because the Sounders simply can't sustain with this level of attacking impotence. — Avi Creditor, SI.com, "The MLS XI, Week 14: Don't Hold Your Breath for an MLS Cup Threematch," 4 June 2018 Prostate cancer surgery in particular can have severe results, including incontinence and impotence. — Steven Petrow, Washington Post, "Watching but not treating cancer can be hard. Sometimes it’s the right approach.," 20 May 2018

La disfunción eréctil es una situación bastante frecuente; se ha calculado que en algún momento puede afectar en mayor o menor grado a la mitad de los hombres entre los 40 y los 70 años. Hasta hace poco era un tema que no solía tratarse abiertamente. Mitos y expectativas culturales de la sexualidad masculina han impedido a muchos hombres buscar ayuda para un trastorno que puede, en la mayoría de los casos, beneficiarse de un tratamiento médico.
En pacientes con impotencia de origen psicológico es fundamental un asesoramiento psicológico para hablar de la disfunción eréctil con él y con su pareja y ayudarles a superar el problema. Es muy importante tranquilizarlos y disminuir la tensión en la relación de pareja. Si existe una depresión o un problema psicológico acusado puede ser necesario un tratamiento médico.
En estos varones, el grado de repercusión de la lesión sobre la función eréctil depende de la gravedad y localización de la misma. Aunque el 75% de los varones con lesión medular puede experimentar erecciones, éstas sólo permiten mantener relaciones sexuales satisfactorias en el 25% de los casos. Afortunadamente, la mayoría de los casos de disfunción eréctil tiene tratamiento, independientemente de que estén asociados con traumatismos o con medicamentos.
Los especialistas señalan la importancia de tratar el problema y acudir a un profesional. El doctor Natalio Cruz, Coordinador del Grupo de Andrología de la Asociación Española de Urología (AEU), señala que “el primer paso para tratar una disfunción eréctil es identificar los factores de riesgo que han favorecido su aparición y actuar frente a ellos”, remarcando que “ afortunadamente existen diversas opciones de tratamiento y el objetivo principal es poder mejorar la calidad de vida de los pacientes y utilizar técnicas menos agresivas”.
Las causas más comunes de DE son los problemas médicos que afectan los vasos sanguíneos y la circulación de la sangre al pene. Estos incluyen el endurecimiento de las arterias (ateroesclerosis) asociado con la diabetes, obesidad, el uso de tabaco, la presión arterial alta y el colesterol elevado. Por eso, la DE puede ser indicio de enfermedad cardíaca u otros problemas serios de salud.

Tener problemas de erección de vez en cuando no es necesariamente un motivo para preocuparse. Si la disfunción eréctil es un problema continuo, sin embargo, puede provocar estrés, afectar la confianza en ti mismo y contribuir a causar problemas en las relaciones. Los problemas para conseguir o mantener una erección también pueden ser un signo de una enfermedad no diagnosticada que necesita tratamiento y un factor de riesgo de enfermedades cardíacas.

En el Instituto de Urología y Medicina Sexual (Zaragoza) somos especialistas en el estudio y tratamiento integral del varón. Ofrecemos una atención personalizada con la máxima confidencialidad. El Dr. Rodríguez-Vela ha diagnosticado y tratado a miles de varones con disfunción eréctil desde hace más de 25 años y ofrece una consulta personalizada y confidencial.


Todas estas medicinas relajan los músculos lisos y aumentan el flujo sanguíneo en el pene durante la estimulación sexual. Usted no debe tomar ninguna de estas medicinas para tratar la DE si está tomando nitratos para tratar una condición del corazón. Los nitratos amplían y relajan los vasos sanguíneos. La combinación puede causar una disminución repentina de la presión arterial, lo cual podría ocasionarle un desmayo, mareo, o una caída que podría causar lesiones.
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