Los estudios demuestran que la probabilidad de que se produzca algún grado de disfunción eréctil en el hombre deprimido, oscila entre el 60% y el 90%, dependiendo de la gravedad de la depresión. Aunque superar la depresión puede ser una tarea lenta y difícil, la recuperación no tiene por qué verse complicada por los problemas de erección. Por este motivo, es fundamental que ambos componentes de la pareja estén bien informados sobre la disfunción eréctil, de forma que puedan tratarla si llega a producirse.
En el Instituto de Urología y Medicina Sexual (Zaragoza) somos especialistas en el estudio y tratamiento integral del varón. Ofrecemos una atención personalizada con la máxima confidencialidad. El Dr. Rodríguez-Vela ha diagnosticado y tratado a miles de varones con disfunción eréctil desde hace más de 25 años y ofrece una consulta personalizada y confidencial.
En los hombres mayores, la DE generalmente tiene una causa física, como una enfermedad, una lesión o efectos secundarios de medicamentos. Cualquier trastorno que cause una lesión en los nervios o que deteriore el flujo de sangre al pene puede causar DE. La incidencia aumenta con la edad: alrededor del 5 por ciento de los hombres de 40 años de edad y entre el 15 y el 25 por ciento de los hombres de 65 años de edad experimentan DE. Sin embargo, la disfunción eréctil no es necesariamente una parte inevitable del proceso de envejecimiento.
Penile erection is managed by two mechanisms: the reflex erection, which is achieved by directly touching the penile shaft, and the psychogenic erection, which is achieved by erotic or emotional stimuli. The former uses the peripheral nerves and the lower parts of the spinal cord, whereas the latter uses the limbic system of the brain. In both cases, an intact neural system is required for a successful and complete erection. Stimulation of the penile shaft by the nervous system leads to the secretion of nitric oxide (NO), which causes the relaxation of smooth muscles of corpora cavernosa (the main erectile tissue of penis), and subsequently penile erection. Additionally, adequate levels of testosterone (produced by the testes) and an intact pituitary gland are required for the development of a healthy erectile system. As can be understood from the mechanisms of a normal erection, impotence may develop due to hormonal deficiency, disorders of the neural system, lack of adequate penile blood supply or psychological problems.[17] Spinal cord injury causes sexual dysfunction including ED. Restriction of blood flow can arise from impaired endothelial function due to the usual causes associated with coronary artery disease, but can also be caused by prolonged exposure to bright light.

El sexo es un parte importante de la vida de una gran parte de la población adulta. Pero no todo el mundo disfruta tanto como le gustaría. Esto puede suceder por diferentes razones y puede ser el origen de problemas de pareja, desánimo, bajo autoestima o depresión. Por eso, es importante que se traten una vez que sean detectados. Así que, en este artículo vamos a ver cómo reconocer si sufre impotencia sexual masculina y qué  hacer si esto sucede.

No todos pueden usar estos medicamentos. Su médico puede hablarle sobre alprostadilo en caso de que los medicamentos orales no sean una opción para usted. El alprostadilo es una versión sintética de la prostaglandina E. Se puede inyectar en el pene o insertarse como un pequeño supositorio en la uretra (el orificio en el extremo del pene). Su médico le ayudará a decidir qué tratamiento es mejor para usted.


Cavernosography measurement of the vascular pressure in the corpus cavernosum. Saline is infused under pressure into the corpus cavernosum with a butterfly needle, and the flow rate needed to maintain an erection indicates the degree of venous leakage. The leaking veins responsible may be visualized by infusing a mixture of saline and x-ray contrast medium and performing a cavernosogram.[20] In Digital Subtraction Angiography (DSA), the images are acquired digitally.
Tests such as the bulbocavernosus reflex test are used to determine if there is sufficient nerve sensation in the penis. The physician squeezes the glans (head) of the penis, which immediately causes the anus to contract if nerve function is normal. A physician measures the latency between squeeze and contraction by observing the anal sphincter or by feeling it with a gloved finger inserted past the anus.
La impotencia generandi (también citada simplemente como esterilidad), en cambio, se caracteriza por dejar a quien la padece sin la posibilidad de tener hijos aún cuando la penetración se concreta sin mayores inconvenientes. Esto puede deberse a un mal funcionamiento de los órganos sexuales o a la producción defectuosa de gametos (óvulos o espermatozoides, según el género).

What you need to know about delayed ejaculation Delayed ejaculation is a sexual disorder that can be distressing for a man and his partner and may disrupt a relationship. There are many reasons why delayed ejaculation occurs, including tissue damage, age, drugs, and the side effects of medication. They may be physiological or psychological. Find out how to get help. Read now

Si ha tenido disfunción eréctil durante más de dos meses, debe consultar con un médico para descubrir la causa. Para detectar la causa, su médico le preguntará cuándo comenzó a tener problemas de erección y deseo sexual, y también sobre lesiones que pudieran causar la DE y todo cambio reciente de carácter físico o emocional en su vida. Además, usted debe enumerar los medicamentos que toma. La evaluación a menudo incluye un examen físico y una prueba para determinar el nivel de testosterona en la sangre.


Guay AT, et al. American Association of Clinical Endocrinologists medical guidelines for clinical practice for the evaluation and treatment of male sexual dysfunction: A couple’s problem – 2003 update (Guías médicas de la Asociación Estadounidense de Endocrinólogos Clínicos para la práctica clínica de la evaluación y el tratamiento de la disfunción sexual masculina: un problema de pareja; actualización de 2003). Endocrine Practice (Práctica de endocrinología). 2003;9:77.
Implantes peneanos. Tres tipos de implantes se emplean actualmente para el tratamiento de la disfunción eréctil; todos ellos deben implantarse quirúrgicamente: implantes hidráulicos, prótesis e implantes plásticos hinchables. Aunque muchos pacientes se han beneficiado de la cirugía del implante, éste es un procedimiento irreversible; el tejido eréctil se lesiona de forma permanente cuando se implantan estos dispositivos. En el momento actual ha caído en relativo desuso, a expensas de métodos menos arriesgados y menos costosos. Son unos cilindros de silicona (sustancia no rechazada por el organismo), de estructura anatómica, dos de los cuales se introducen en los cuerpos cavernosos del pene y producen la rigidez necesaria para una buena y adecuada relación sexual. Existen diferentes vías y técnicas para implantar la prótesis; la intervención dura aproximadamente 45 minutos. Mediante una incisión de la piel de 3-4 cm en la parte inferior del pene y en la raíz del escroto, se llega a los cuerpos cavernosos, donde se colocan las dos prótesis correspondientes, con un porcentaje de complicaciones mínimo. Todo ello con anestesia local o regional. Al ser una cirugía poco agresiva, el postoperatorio no requiere cuidados especiales; el paciente puede abandonar la clínica entre 12 y 24 horas después de la intervención, y a las 3-4 semanas de adaptación se puede reiniciar la vida sexual sin dificultades en la erección.
La disfunción eréctil, también conocida como impotencia sexual, es la incapacidad y dificultad para tener o mantener una erección del pene que permita tener contacto íntimo. El hombre puede tener un problema cuando ésta dificultad ocurre en al menos el 50% de los intentos para tener contacto sexual, y lo que puede suceder es que la erección no es lo suficientemente rígida para que pueda haber penetración. Este problema puede ser tratado a través de medicamentos como Viagra o Cialis o usando tés preparados con plantas medicinales.
Hay una causa común en nuestra sociedad actual que es la “inactividad sexual”. Sin que exista ningún trastorno orgánico ni psicógeno, el individuo, por razones diversas, va distanciando progresivamente su actividad sexual, lo que va a afectar a las distintas fases de la respuesta sexual: deseo, excitación, orgasmo y satisfacción, causando frecuentemente anorgasmia femenina o impotencia masculina.
Cabe recordar que la hipertensión mata a 7,5 millones de personas anualmente, según datos de la OMS. Un paciente con HTA aumenta el riesgo de sufrir enfermedad en las arterias coronarias, atereosclerosis, angina, infarto, problemas cerebrovasculares, ictus, derrames cerebrales y, en especial a partir de los 70 u 80 años de edad, fibrilación auricular (FA).

Impotencia sexual es el nombre con el que se sigue conociendo a la disfunción eréctil. Ya no se considera el nombre técnicamente correcto, sin embargo. Es la incapacidad constante de mantener la erección suficiente para el coito. Los hombres tensos, con ansiedad y sobreocupados en ocasiones no pueden lograr esa concentración necesaria, lo que genera dificultad para obtener y sostener la erección del pene. Existen otras causas, como los problemas vasculares. También sigue usándose el término latino impotencia erigendi, es decir, la incapacidad para la erección del pene.
Psicológicas: debido a factores afectivos, de desarrollo, interpersonales, de conocimientos, ansiedad, miedo al fracaso, sentimientos de culpa, infidelidad, eyaculación precoz previa, inseguridad emocional, etc.2​ Solamente el 18% de las personas que la sufren lo consulta con su médico, mientras que únicamente el 33% de los pacientes se comunica con su pareja. Todo ello provoca una reacción negativa de su pareja y un aislamiento que acaba por agravar el problema, aumentando el estrés, disminuyendo la autoestima y dificultando la solución a la disfunción eréctil psicológica.
Y para prevenir la hipertensión arterial, cuando está en nuestras manos, debemos dejar por completo el hábito tabáquico, reducir al máximo la ingesta de bebidas alcohólicas, mantener una dieta baja en grasas saturadas y azúcares, evitar el sobrepeso y el sedentarismo a la vez que practicamos ejercicio físico, y controlar, por supuesto, el consumo de sal.
Causes of impotence are many and include heart disease, high cholesterol, high blood pressure, obesity, metabolic syndrome, Parkinson's disease, Peyronie's disease, substance abuse, sleep disorders, BPH treatments, relationship problems, blood vessel diseases (such as peripheral vascular disease and others), systemic disease, hormonal imbalance, and medications (such as blood pressure and heart medications).
La mayoría de los varones experimenta ocasionalmente alguna dificultad para conseguir la erección. Estamos ante una enfermedad bastante frecuente que afecta a más de 100 millones de hombres en todo el mundo y a más de 2 millones en España, aunque se estima que sólo el 10% de ellos consulta alguna vez al médico acerca de su trastorno. Las causas de que este porcentaje sea tan bajo se deben a la confusa vinculación que se hace de la disfunción eréctil con la edad, a la idea de que no existe un tratamiento eficaz ni cómodo, al miedo a perder la masculinidad y al malestar de tratar este tema con desconocidos.
La probabilidad de disfunción eréctil aumenta después de una prostatectomía radical. Se calcula que entre un 24% y un 68% de los varones sometidos a este tipo de procedimiento quirúrgico desarrolla disfunción eréctil. Este porcentaje varía en función del tipo de técnica quirúrgica utilizada. Por ello, si ha observado algún cambio significativo en su capacidad para alcanzar o mantener una erección después de someterse a una prostatectomía radical o a una resección transuretral de próstata, su situación es bastante habitual.
Y para prevenir la hipertensión arterial, cuando está en nuestras manos, debemos dejar por completo el hábito tabáquico, reducir al máximo la ingesta de bebidas alcohólicas, mantener una dieta baja en grasas saturadas y azúcares, evitar el sobrepeso y el sedentarismo a la vez que practicamos ejercicio físico, y controlar, por supuesto, el consumo de sal.
Existen muchos malentendidos en este tema. Como resultado del proceso de envejecimiento, suele haber un periodo refractario mayor —tiempo necesario para una nueva erección después de un orgasmo. La edad también parece afectar el tiempo necesario para excitarse y para la erección y la eyaculación. Todos estos se consideran cambios no patológicos. Sin embargo, la sexualidad no tiene fecha de caducidad. Si la DE se da más en personas mayores, es sólo porque es más probable que sufran enfermedades asociadas a la DE y que usen más medicamentos que alteren la función eréctil.

Para hacer el diagnóstico de la disfunción eréctil el médico irá hacer un registro detallado de todas las dificultades sentidas durante el contacto íntimo, además de informarse sobre otras posibles causas como depresión o el uso de drogas por ejemplo, que puedan estar causando el problema. También hará un examen físico en búsqueda de deformidades en el órgano genital, enfermedades en las próstata, señales de hipogonadismo o señales de enfermedades cardiovasculares o neurológicas. 
Puede ocurrir repentina o gradualmente. Algunos hombres pierden lentamente la firmeza de las erecciones o la duración de las mismas. En otros hombres, especialmente cuando se debe en gran parte a factores psicológicos, el problema puede ocurrir de manera imprevisible y puede mejorar en cualquier momento. A pesar de las dificultades con las erecciones, pueden seguir teniendo orgasmos normales y eyaculaciones sin una erección completa.
Los hábitos de riesgo que pueden conducir a que se desarrolle DE son: el consumo de sustancias adictivas legales (tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol) o ilegales, el estrés. Un indicador de la DE física, en contraposición con la psicológica, es la incapacidad de experimentar o mantener una erección al despertarse por la mañana. La DE que persista por más de tres meses y que no sea debida a un suceso estresante evidente, al consumo de sustancias adictivas, al consumo de alcohol o a afecciones médicas transitorias que causan DE señala la necesidad de recibir atención médica por parte de un urólogo.
Cuando la causa no está clara puede resultar eficaz realizar una prueba de tumescencia nocturna del pene (TNP), aunque no suele funcionar en pacientes ancianos. Los episodios de TNP se suelen asociar con las fases de sueño REM. Se pueden controlar las erecciones del paciente en un laboratorio del sueño especial; la ausencia de las mismas es altamente sugestiva de causa orgánica, aunque su presencia no indica de forma necesaria que durante el día se tengan erecciones válidas.
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