La Disfunción Eréctil es la incapacidad de obtener y mantener una erección para conseguir una relación sexual satisfactoria. Esta sintomatología debe persistir durante seis meses para ser considerada una patología. Además, debe haber un fallo cada cuatro relaciones sexuales para que el hombre empiece a sospechar que tiene un problema más allá de un simple gatillazo. En concreto, los signos que hacen sospechar la existencia de Disfunción Eréctil son, además de los citados: erecciones espontáneas por la mañana menos frecuentes y con menor rigidez; si se llega al clímax más rápido, en menos tiempo o con una erección incompleta; en caso de pérdida de erección al cambiar de postura; o cuando no se consigue una erección en absoluto.
La DE es tratable a cualquier edad, y el conocimiento de este hecho ha ido creciendo. Más hombres han buscado ayuda y regresado a la actividad sexual normal debido a tratamientos mejorados y exitosos de la DE. Tradicionalmente los urólogos, quienes se especializan en problemas de las vías urinarias, han tratado la DE; sin embargo, los urólogos sólo son responsables del 25 por ciento de las menciones de sildenafilo en 1999.
5. Técnicas de radiológicas. La cavernosometría y cavernosografía de infusión dinámica (DICC) es una prueba en la cual se induce una erección con medicamentos, se mide la capacidad de almacenamiento del pene, se hace una ecografía de las arterias del pene (para medir la presión arterial de estas arterias), y se realiza una radiografía del pene erecto para obtener datos anatómicos precisos. Sólo es necesaria en algunos casos de problemas de erección.
Aunque primero hay que aclarar qué es la hipertensión arterial, qué es la disfunción eréctil, que también acontece por la diabetes, el colesterol malo -LDL-, el exceso de sal en las comidas, el alcohol, el tabaquismo, las drogas, algunos fármacos o la depresión, y a cuántos varones trae de cabeza, sin contar las repercusiones en las mujeres u hombres con los que se relacionan sexualmente.
Cuando existe un estímulo sexual, el cerebro del hombre envía información (neurotransmisores) a través de la médula espinal hasta los nervios. Los neurotransmisores alcanzan la musculatura lisa de las paredes de los espacios sinusoidales en los cuerpos cavernosos del pene y éstos, al liberarse, producen la relajación del músculo que se expande dejando entrar sangre en el pene. La expansión produce a su vez la compresión de las venas reteniendo la sangre en el interior de los cuerpos cavernosos lo que produce el aumento de longitud y grosor del pene que se conoce como erección.

There are no formal tests to diagnose erectile dysfunction. Some blood tests are generally done to exclude underlying disease, such as hypogonadism and prolactinoma. Impotence is also related to generally poor physical health, poor dietary habits, obesity, and most specifically cardiovascular disease such as coronary artery disease and peripheral vascular disease. Therefore, a thorough physical examination is helpful, in particular the simple search for a previously undetected groin hernia since it can affect sexual functions in men and is easily curable.[11]
Pero todos ellos vuelven a tener algo en común, el control de un especialista y su actual vida saludable: toman fármacos antihipertensivos que no afectan a su erecciones, potencian su vigor con ondas de choque, se alimentan bien y con poca sal, hacen deporte, beben lo justo y necesario para celebrar la alegría de vivir y, más o menos, han dejado de fumar o están en el camino acertado para conseguirlo.
It is normal for a man to have five to six erections during sleep, especially during rapid eye movement (REM). Their absence may indicate a problem with nerve function or blood supply in the penis. There are two methods for measuring changes in penile rigidity and circumference during nocturnal erection: snap gauge and strain gauge. A significant proportion of men who have no sexual dysfunction nonetheless do not have regular nocturnal erections.
Pese a que la edad es popularmente conocida como el principal factor de riesgo de disfunción eréctil, en realidad, no es el envejecimiento el principal culpable de las enfermedades que surgen con él. Una persona mayor y completamente saludable sin medicamentos es plenamente capaz de conseguir erecciones satisfactorias en la mayoría de los casos. Un hombre saludable de 65 años puede tener más «potencia» que un hombre de 40 años con antecedentes de diabetes y enfermedades cardiovasculares.
Muchos especialistas opinan que una de las medidas preventivas más efectivas consiste en hacer el amor frecuentemente con una pareja afín, buscando el placer. Aunque no tiene que ser necesariamente con una pareja estable, recomendación que sí es necesaria para reducir las probabilidades de contagio de una infección de transmisión sexual, pero no un requisito absoluto para el buen desempeño en el coito.

La disfunción eréctil se refiere exclusivamente a la rigidez del pene. Este trastorno no tiene nada que ver con la falta de apetito sexual, la ausencia de placer u orgasmo en la relación, o la eyaculación rápida o retardada. Al mismo tiempo, hay que descartar otras leyendas que asocian la aparición de esta enfermedad con un exceso de masturbación, o aquellos mitos que la relacionan con la esterilidad.
Dispositivos de aspiración (bombas de vacío). Colocación del pene en un cilindro plástico hermético, donde se crea a continuación un vacío, lo cual causa que la sangre fluya hacía el pene. Después se asegura una banda alrededor de la base del pene para retener la erección, y el cilindro se retira. La falta de espontaneidad de este método es el inconveniente principal.
La impotencia o disfunción eréctil es una enfermedad frecuente que si no se trata puede llegar a afectar a las relaciones con la pareja, la familia, el entorno laboral y social. Todos los hombres pueden llegar a tener problemas para tener una erección en su vida, especialmente si están cansados, tienen estrés, una enfermedad grave o están bajo los efectos del alcohol y las drogas.
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