La incapacidad de experimentar o mantener una erección al despertarse por la mañana se considera un indicador de impotencia de causa física, en contraposición con la de tipo psicológico. La impotencia que persiste más de 3 meses y que no sea debida a un suceso estresante evidente, a drogas, a alcohol o a afecciones médicas transitorias que causan DE, señala la necesidad de recibir atención médica por un urólogo.
Tadalafilo (Cialis®) y Vardenafilo (Levitra®). Dos fármacos de la misma familia del sildenafilo (inhibidores selectivos de la fosfodiesterasa tipo 5). Vardenafilo es el nombre del segundo medicamento para la disfunción eréctil aprobado para su uso y comercialización en Europa y Estados Unidos. Al igual que el sildenafilo, se administra por vía oral. A pesar de que en líneas generales su actuación sea muy similar, el vardenafilo ha sido el tercer fármaco para la disfunción eréctil en llegar al mercado internacional. Al igual que el sildenafilo y el vardenafilo, el tadalafilo3​ mejora la circulación al relajar los músculos que rodean el pene para lograr que sus vasos sanguíneos se dilaten. Sin embargo, Cialis presenta una característica diferencial frente a Levitra y Viagra. Su rapidez de actuación y la duración de sus efectos hacen de esta pastilla un tratamiento de referencia en esta materia, en competencia directa con Viagra. El tadalafilo puede durar hasta 36 horas en el organismo. Además de las dosis de 10 y 20 miligramos, también está disponible en pastillas de 5 mg bajo el nombre de Cialis diario. Tanto el vardenafilo4​ como el tadalafilo son susceptibles de provocar reacciones adversas en el organismo. Las pruebas de laboratorio han revelado, entre los efectos secundarios más frecuentes, los dolores de cabeza, el malestar o la acidez estomacal, las náuseas o el rubor. Rara vez se han constatado otras consecuencias de mayor envergadura como erecciones de más de 4 horas (priapismo), problemas de visión, inflamación de distintas zonas del cuerpo, desvanecimientos y dificultades para respirar o tragar.
La excitación sexual masculina es un proceso complejo que involucra al cerebro, las hormonas, las emociones, los nervios, los músculos y los vasos sanguíneos. La disfunción eréctil puede ser el resultado de un problema con alguno de dichos factores. Del mismo modo, el estrés y las inquietudes relacionadas con la salud mental pueden provocar disfunción eréctil o empeorarla.
5. Técnicas de radiológicas. La cavernosometría y cavernosografía de infusión dinámica (DICC) es una prueba en la cual se induce una erección con medicamentos, se mide la capacidad de almacenamiento del pene, se hace una ecografía de las arterias del pene (para medir la presión arterial de estas arterias), y se realiza una radiografía del pene erecto para obtener datos anatómicos precisos. Sólo es necesaria en algunos casos de problemas de erección.
Una cirugía (especialmente la cirugía radical de próstata, debido a cáncer) puede lesionar también nervios y arterias cerca del pene y causar DE. Una lesión en el pene, en la columna vertebral, en la próstata, en la vejiga y en la pelvis puede llevar a DE y producir lesión en los nervios, en los músculos lisos, en las arterias y en los tejidos fibrosos de los cuerpos cavernosos.
La erección es un fenómeno neurológico y vascular. Al cerebro llegan estímulos pro-eréctiles y estímulos inhibitorios. El cerebro procesa toda la información y trasmite las órdenes al pene a través de la médula espinal y los nervios erectores. Cualquier enfermedad o trastorno que afecte al cerebro, médula espinal, nervios erectores y pudendos puede producir impotencia.
La erección del pene ocurre cuando el cuerpo cavernoso, dos estructuras esponjosas en forma de cilindros paralelos dentro del pene, queda lleno de sangre. El pene se hincha de tal modo que comprime sus venas impidiendo que la sangre retorne hacia el resto del organismo. El cuerpo cavernoso queda, así, lleno de sangre, manteniendo la erección hasta el final del estímulo sexual. Cuando hay un orgasmo o cuando el estímulo para la erección acaba, el cuerpo cavernoso se vacía, el pene vuelve a quedar flácido.
Erectile dysfunction (Disfunción eréctil). National Kidney and Urologic Diseases Information Clearinghouse (Centro Coordinador Nacional de Información sobre las Enfermedades Renales y Urológicas, NKUDIC). https://www.niddk.nih.gov/health-information/health-topics/urologic-disease/erectile-dysfunction/Pages/facts.aspx. Último acceso: 26 de noviembre de 2016.
Impotence is a common problem among men and is characterized by the consistent inability to sustain an erection sufficient for sexual intercourse or the inability to achieve ejaculation, or both. Erectile dysfunction can vary. It can involve a total inability to achieve an erection or ejaculation, an inconsistent ability to do so, or a tendency to sustain only very brief erections.
En estos varones, el grado de repercusión de la lesión sobre la función eréctil depende de la gravedad y localización de la misma. Aunque el 75% de los varones con lesión medular puede experimentar erecciones, éstas sólo permiten mantener relaciones sexuales satisfactorias en el 25% de los casos. Afortunadamente, la mayoría de los casos de disfunción eréctil tiene tratamiento, independientemente de que estén asociados con traumatismos o con medicamentos.
Existen muchos malentendidos en este tema. Como resultado del proceso de envejecimiento, suele haber un periodo refractario mayor -tiempo necesario para una nueva erección después de un orgasmo-. La edad también parece afectar el tiempo necesario para excitarse y para la erección y la eyaculación. Todo esto se consideran cambios completamente normales. Si la DE es más frecuentea medida que avanza la edad se debe principalmente a que es más probable que aparezca alguna (o varias) de las enfermedades que producen DE y que se consuman alguno de los medicamentos que se sabe que alteran la función eréctil.

Terapia transuretral y de inyección. Consiste en inyectar medicamentos en el tejido eréctil para relajar los músculos lisos del pene y permitir que tenga lugar la erección. Está indicada en algunos casos de DE. Los medicamentos inyectados suelen ser asociaciones de papaverina-fentolamina, o bien alprostadil (prostaglandina E1). Las reacciones adversas son generalmente menores, pero pueden incluir erecciones prolongadas y dolorosas (priapismo; véase príapo). Una alternativa a las inyecciones es un dispositivo de plástico para aplicar estos medicamentos a través de la uretra. Aunque más seguras y menos costosas que los tratamientos quirúrgicos, estas terapias tienen una tasa alta de abandono, ya que la pérdida de espontaneidad hace perder interés en el procedimiento. Las sustancias vasoactivas son sustancias que, introducidas a través de la uretra o inyectadas en los cuerpos cavernosos del pene, producen una erección que permite una buena relación sexual. Pueden utilizarse una o dos veces por semana. Antes de empezar el tratamiento, es importante hacer las pruebas necesarias para conocer la respuesta a dichas sustancias.
Modern drug therapy for ED made a significant advance in 1983, when British physiologist Giles Brindley dropped his trousers and demonstrated to a shocked Urodynamics Society audience his papaverine-induced erection.[32] The drug Brindley injected into his penis was a non-specific vasodilator, an alpha-blocking agent, and the mechanism of action was clearly corporal smooth muscle relaxation. The effect that Brindley discovered established the fundamentals for the later development of specific, safe, and orally effective drug therapies.[33][better source needed][34][better source needed]
No todos pueden usar estos medicamentos. Su médico puede hablarle sobre alprostadilo en caso de que los medicamentos orales no sean una opción para usted. El alprostadilo es una versión sintética de la prostaglandina E. Se puede inyectar en el pene o insertarse como un pequeño supositorio en la uretra (el orificio en el extremo del pene). Su médico le ayudará a decidir qué tratamiento es mejor para usted.

La edad de afección y la edad de consulta es muy variada. Pero dentro de cada gran grupo etario podemos hablar de diferentes causas. Generalmente los pacientes jóvenes van a presentar en la mayoría de los casos, trastornos de origen psicosexual. Los pacientes que rondan los 50 y 60 años, el síndrome metabólico. Y los pacientes mayores a 60, la andropausia.
Entre las causas psíquicas se encuentran el miedo a fallar, la ansiedad, el estrés, la tensión y el nerviosismo. Todas ellas influyen de manera negativa puesto que estimulan la producción de adrenalina por parte del sistema nervioso, que afecta al ritmo cardíaco y disminuye el grosor de las arterias. Como consecuencia de la vasoconstricción que se produce, la circulación de la sangre al pene llega defectuosa. Además, existen casos de causas mixtas donde pueden coexistir las orgánicas y psíquicas.
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