Modern drug therapy for ED made a significant advance in 1983, when British physiologist Giles Brindley dropped his trousers and demonstrated to a shocked Urodynamics Society audience his papaverine-induced erection.[32] The drug Brindley injected into his penis was a non-specific vasodilator, an alpha-blocking agent, and the mechanism of action was clearly corporal smooth muscle relaxation. The effect that Brindley discovered established the fundamentals for the later development of specific, safe, and orally effective drug therapies.[33][better source needed][34][better source needed]
Entre un 38-78% de los varones afectados por infarto de miocardio presenta problemas de erección. Si se le diagnostica una cardiopatía, no dude en preguntar a su médico todas sus dudas y preocupaciones sobre su futura vida sexual. Las principales causas físicas de disfunción eréctil en los pacientes con problemas de corazón, son la aterosclerosis, porque produce dificultad en la llegada de sangre al pene, y algunos fármacos. En numerosas ocasiones el miedo a sufrir una recaída durante el acto sexual conduce a una disfunción eréctil e incluso a querer evitar la relación sexual. Es fundamental que el paciente pregunte al especialista acerca del nivel de esfuerzo que puede realizar.
Cuando existe un estímulo sexual, el cerebro del hombre envía información (neurotransmisores) a través de la médula espinal hasta los nervios. Los neurotransmisores alcanzan la musculatura lisa de las paredes de los espacios sinusoidales en los cuerpos cavernosos del pene y éstos, al liberarse, producen la relajación del músculo que se expande dejando entrar sangre en el pene. La expansión produce a su vez la compresión de las venas reteniendo la sangre en el interior de los cuerpos cavernosos lo que produce el aumento de longitud y grosor del pene que se conoce como erección.
La salud sexual es actualmente un importante factor en la calidad de vida de las personas. La impotencia sexual, a pesar de no ser un problema de salud que acarree riesgos de vida, puede traer consecuencias indeseables en la vida personal del paciente, influyendo en sus relaciones y en su autoestima, pudiendo, incluso, llevar al paciente a la depresión.
La excitación sexual masculina es un proceso complejo que involucra al cerebro, las hormonas, las emociones, los nervios, los músculos y los vasos sanguíneos. La disfunción eréctil puede ser el resultado de un problema con alguno de dichos factores. Del mismo modo, el estrés y las inquietudes relacionadas con la salud mental pueden provocar disfunción eréctil o empeorarla.
The FDA does not recommend alternative therapies to treat sexual dysfunction.[24] Many products are advertised as "herbal viagra" or "natural" sexual enhancement products, but no clinical trials or scientific studies support the effectiveness of these products for the treatment of erectile dysfunction, and synthetic chemical compounds similar to sildenafil have been found as adulterants in many of these products.[25][26][27][28][29] The United States Food and Drug Administration has warned consumers that any sexual enhancement product that claims to work as well as prescription products is likely to contain such a contaminant.[30]
La excitación sexual masculina es un proceso complejo que involucra al cerebro, las hormonas, las emociones, los nervios, los músculos y los vasos sanguíneos. La disfunción eréctil puede ser el resultado de un problema con alguno de dichos factores. Del mismo modo, el estrés y las inquietudes relacionadas con la salud mental pueden provocar disfunción eréctil o empeorarla.
Algunos hombres dicen que ciertas medicinas alternativas que se toman por vía oral les ayuda a tener y mantener una erección. Sin embargo, no todas las medicinas o suplementos “naturales” son seguros. Las combinaciones de ciertas medicinas prescritas y alternativas podrían ocasionar grandes problemas de salud. Para ayudar a garantizar una atención medica coordinada y segura, hable con su doctor sobre las medicinas alternativas que usted usa, incluyendo vitaminas y suplementos minerales. Además, nunca pida una medicina por Internet sin antes consultar con su doctor.
Equipos de urólogos, endocrinólogos, cardiólogos y diabetólogos entrenados buscan tratar la problemática.  Lo ideal sería acompañar cualquier tipo de intervención médica con una terapia sexológica definida como 'una terapia breve que trabaja sobre el síntoma sexual y trata de romper los círculos viciosos que lo único que hacen es afianzar o reforzar el síntoma'.
Aunque primero hay que aclarar qué es la hipertensión arterial, qué es la disfunción eréctil, que también acontece por la diabetes, el colesterol malo -LDL-, el exceso de sal en las comidas, el alcohol, el tabaquismo, las drogas, algunos fármacos o la depresión, y a cuántos varones trae de cabeza, sin contar las repercusiones en las mujeres u hombres con los que se relacionan sexualmente.
La incapacidad de experimentar o mantener una erección al despertarse por la mañana se considera un indicador de impotencia de causa física, en contraposición con la de tipo psicológico. La impotencia que persiste más de 3 meses y que no sea debida a un suceso estresante evidente, a drogas, a alcohol o a afecciones médicas transitorias que causan DE, señala la necesidad de recibir atención médica por un urólogo.
La ansiedad, el estrés, el exceso de trabajo o preocupaciones, son causas frecuentes de Disfunción Eréctil. Las situaciones de alerta o estrés hacen que los niveles de ciertas sustancias químicas como la adrenalina, no sean los adecuados para que suceda la vasodilatación de las arterias que irrigan el pene. De este modo, la afluencia de sangre se ve dificultada y se ve impedida la erección. Con frecuencia, suele haber problemas emocionales que pueden afectar tanto a la autoestima como a las relaciones del individuo y pueden perpetuar la disfunción eréctil.
Guay AT, et al. American Association of Clinical Endocrinologists medical guidelines for clinical practice for the evaluation and treatment of male sexual dysfunction: A couple’s problem – 2003 update (Guías médicas de la Asociación Estadounidense de Endocrinólogos Clínicos para la práctica clínica de la evaluación y el tratamiento de la disfunción sexual masculina: un problema de pareja; actualización de 2003). Endocrine Practice (Práctica de endocrinología). 2003;9:77.
Implantes peneanos. Tres tipos de implantes se emplean actualmente para el tratamiento de la disfunción eréctil; todos ellos deben implantarse quirúrgicamente: implantes hidráulicos, prótesis e implantes plásticos hinchables. Aunque muchos pacientes se han beneficiado de la cirugía del implante, éste es un procedimiento irreversible; el tejido eréctil se lesiona de forma permanente cuando se implantan estos dispositivos. En el momento actual ha caído en relativo desuso, a expensas de métodos menos arriesgados y menos costosos. Son unos cilindros de silicona (sustancia no rechazada por el organismo), de estructura anatómica, dos de los cuales se introducen en los cuerpos cavernosos del pene y producen la rigidez necesaria para una buena y adecuada relación sexual. Existen diferentes vías y técnicas para implantar la prótesis; la intervención dura aproximadamente 45 minutos. Mediante una incisión de la piel de 3-4 cm en la parte inferior del pene y en la raíz del escroto, se llega a los cuerpos cavernosos, donde se colocan las dos prótesis correspondientes, con un porcentaje de complicaciones mínimo. Todo ello con anestesia local o regional. Al ser una cirugía poco agresiva, el postoperatorio no requiere cuidados especiales; el paciente puede abandonar la clínica entre 12 y 24 horas después de la intervención, y a las 3-4 semanas de adaptación se puede reiniciar la vida sexual sin dificultades en la erección.

La mayoría de los varones experimenta ocasionalmente alguna dificultad para conseguir la erección. Estamos ante una enfermedad bastante frecuente que afecta a más de 100 millones de hombres en todo el mundo y a más de 2 millones en España, aunque se estima que sólo el 10% de ellos consulta alguna vez al médico acerca de su trastorno. Las causas de que este porcentaje sea tan bajo se deben a la confusa vinculación que se hace de la disfunción eréctil con la edad, a la idea de que no existe un tratamiento eficaz ni cómodo, al miedo a perder la masculinidad y al malestar de tratar este tema con desconocidos.


Siempre que sea posible, deberá establecerse un tratamiento dirigido a resolver la causa que ha originado el problema (psicoterapia, tratamiento hormonal, etc.). Si no es posible o fracasan pueden indicarse tratamientos sintomáticos para ser aplicados únicamente en el momento que se desee obtener una erección. Los mas sencillos de aplicar son los fármacos orales denominados “inhibidores de la 5 fosfodiesterasa” . Otros tratamientos sintomáticos son las inyecciones de fármacos vasodilatadores que se aplican en el pene y los mecanismos de erección por vacío (se basan en aspirar sangre al interior del pene y en el mantenimiento de la misma mediante una anilla compresiva que se coloca en la base del pene). Cuando estos tratamientos no se hallan indicados o son inefectivos puede plantearse el implante de una prótesis de pene para dar rigidez al pene.
Entre un 38-78% de los varones afectados por infarto de miocardio presenta problemas de erección. Si se le diagnostica una cardiopatía, no dude en preguntar a su médico todas sus dudas y preocupaciones sobre su futura vida sexual. Las principales causas físicas de disfunción eréctil en los pacientes con problemas de corazón, son la aterosclerosis, porque produce dificultad en la llegada de sangre al pene, y algunos fármacos. En numerosas ocasiones el miedo a sufrir una recaída durante el acto sexual conduce a una disfunción eréctil e incluso a querer evitar la relación sexual. Es fundamental que el paciente pregunte al especialista acerca del nivel de esfuerzo que puede realizar.
Por este motivo, el doctor José Benítez Molina, especialista en salud sexual masculina y director médico de Boston Medical Group, centra nuestro objetivo informativo en los hombres que padecen disfunción eréctil, impotencia, para hablar de una de las causas más desconocidas de esta enfermedad varonil: la hipertensión (HTA); patología que consigue disminuir el torrente sanguíneo que llega, entre otros, a los cuerpos cavernosos del pene.

Hable con su doctor sobre la posibilidad de consultar con un consejero si problemas psicológicos o emocionales están contribuyendo a su disfunción eréctil. Un consejero le puede enseñar a reducir su ansiedad o estrés relacionado con el sexo. Su consejero le podría sugerir que lleve a su pareja a las sesiones para que aprenda de qué forma puede apoyarlo. A medida que trabaje para aliviar su ansiedad o estrés, un doctor puede enfocarse en tratar las causas físicas de la DE.

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