Tratamientos hormonales. La terapia con testosterona está indicada sólo en hombres con hipogonadismo (niveles bajos de testosterona, la hormona masculina). Puede utilizarse por vía oral o en parches. La testosterona no se recomienda nunca para hombres con niveles no patológicos de hormona masculina; en éstos puede mejorar el impulso sexual, pero a costa de causar daños sobre la próstata y el hígado, a veces irreversibles. Cuando la DE se debe a niveles excesivos de la hormona prolactina, puede ser útil el medicamento bromocriptina.
Menos del 10 por ciento de los hombres que sufren DE buscan ayuda médica. Al enfrentarse con la DE, es frecuente que se desmoralicen, que se depriman o que busquen tratamientos milagrosos. Existen innumerables remedios populares que se deben considerar con toda cautela y escepticismo. Actualmente existen muchos tratamientos eficaces y muy seguros, aunque en ningún caso mágicos.
No todos pueden usar estos medicamentos. Su médico puede hablarle sobre alprostadilo en caso de que los medicamentos orales no sean una opción para usted. El alprostadilo es una versión sintética de la prostaglandina E. Se puede inyectar en el pene o insertarse como un pequeño supositorio en la uretra (el orificio en el extremo del pene). Su médico le ayudará a decidir qué tratamiento es mejor para usted.

Besiroglu H, et al. The relationship between metabolic syndrome, its components, and erectile dysfunction: A systematic review and meta-analysis of observational studies (La relación entre el síndrome metabólico, sus componentes y la disfunción eréctil: revisión sistemática y metaanálisis de estudios observacionales). Journal of Sexual Medicine (Revista de Medicina Sexual). 2015;12:1309.
En vez de inyectarse una medicina, algunos hombres se insertan un supositorio de alprostadil en la uretra. Un supositorio es una medicina sólida que se disuelve en el cuerpo después de haber sido insertada. Un profesional de la salud le prescribirá un aplicador prellenado para insertar el supositorio una pulgada adentro de la uretra. La erección comenzará entre 8 y 10 minutos y podría durar de 30 a 60 minutos.
Hable con su doctor sobre la posibilidad de consultar con un consejero si problemas psicológicos o emocionales están contribuyendo a su disfunción eréctil. Un consejero le puede enseñar a reducir su ansiedad o estrés relacionado con el sexo. Su consejero le podría sugerir que lleve a su pareja a las sesiones para que aprenda de qué forma puede apoyarlo. A medida que trabaje para aliviar su ansiedad o estrés, un doctor puede enfocarse en tratar las causas físicas de la DE.
Interesa recoger problemas médicos actuales y previos, medicamentos que se estén tomando y antecedentes de problemas psicológicos (estrés, ansiedad, depresión). El médico también requerirá antecedentes sexuales —inicio de la DE, frecuencia, calidad y duración de cualquier erección, etc.— e investigará la motivación para el tratamiento y las expectativas del paciente. La DE es lógicamente cosa de dos, y puede ser apropiado entrevistar a la pareja sexual (cualquiera que sea la preferencia sexual del paciente).
The Latin term impotentia coeundi describes simple inability to insert the penis into the vagina; it is now mostly replaced by more precise terms, such as erectile dysfunction (ED). The study of erectile dysfunction within medicine is covered by andrology, a sub-field within urology. Research indicates that erectile dysfunction is common, and it is suggested that approximately 40% of males with erectile dysfunction or impotence, at least occasionally.[35] The condition is also on occasion called phallic impotence.[36] Its antonym or opposite condition is priapism.[37][38]
A veces sus hormonas se desequilibran y esto provoca la disfunción eréctil. Su médico decidirá si necesita análisis de sangre para controlar sus hormonas. Algunos medicamentos pueden causar disfunción eréctil. Si este es su caso, su médico puede sacarle ese medicamento o darle otro diferente. Beber demasiado alcohol, fumar demasiado y abusar de drogas también puede causar disfunción eréctil.
Entre las causas psíquicas se encuentran el miedo a fallar, la ansiedad, el estrés, la tensión y el nerviosismo. Todas ellas influyen de manera negativa puesto que estimulan la producción de adrenalina por parte del sistema nervioso, que afecta al ritmo cardíaco y disminuye el grosor de las arterias. Como consecuencia de la vasoconstricción que se produce, la circulación de la sangre al pene llega defectuosa. Además, existen casos de causas mixtas donde pueden coexistir las orgánicas y psíquicas.
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